Por Angela Sánchez T.

Para Walter Suárez, director ejecutivo de Kaiser Permanente, “tal vez el mensaje más importante que he visto en este evento es poder apreciar los ejemplos locales de Colombia y Latinoamérica, demostrar cómo estas entidades han tomado el concepto de tecnología de la información y lo han llevado a un nivel bastante avanzado con las capacidades locales y sin necesidad de que vengan “gurus” de afuera a enseñarnos cómo hacer las cosas. Estas presentaciones serán el punto de partida de nuevos foros y encuentros, pues dieron visibilidad a casos locales dispuestos a diseminar sus semillas”.

Valle de Lili es la primera institución colombiana premiada por logros en su transformación digital, es reconocida por ser la clínica con mejor reputación en Colombia, y por tercer año consecutivo nombrada una de las más destacadas de Latinoamérica. “Este año también recibimos la certificación como Hospital Universitario y contamos con una acreditación nacional en el nivel de Excelencia”, explica Jaime García Pava, Chief Medical Information Officer.

“Lo que hemos hecho puede ser perfectamente replicable en cualquier otra institución de salud de Colombia o la región. De hecho, muchas nos visitan y algunas han comenzado a recorrer ese camino. Siempre hemos estado dispuestos a mostrar lo que hacemos y dar nuestro mejor consejo a quien nos pide ayuda. Desafortunadamente, Colombia va demasiado lenta en temas de digitalización en salud…”, afirmó el Dr García y explicó que, para alcanzar el nivel 6, un Hospital debe tener, entre otras cosas: Tecnología para verificar medicamentos;  Tecnología para verificar leche materna; Tecnología para verificar hemo-derivados; Tecnología para verificar especímenes; Documentación clínica apoyada por un sistema de ayuda a la toma de decisiones; Requerimientos de seguridad, como evaluaciones de riesgo de seguridad que reporten a la gobernanza del hospital

Por su parte, el Hospital Italiano de Buenos Aires recibió en 2016 el mismo galardón por llegar al nivel 6, y este año ascendió a la escala 7, lo cual es admirable. “Este prestigioso reconocimiento demuestra la voluntad del hospital en adoptar soluciones digitales para mejorar la seguridad y los resultados medios del paciente”.

“El desafío no es lo tecnológico. El principal desafío es tener una gobernanza clara y, aparte, tener la responsabilidad de formar profesionales en informática en salud. Creo que esa es la combinación perfecta”, afirmó al recibir el premio el Dr. Carlos Otero, Chief Medical Informatics Officer.

Al respecto, el experto Albert Oriol comentó entusiasmado: “me pareció genial saber que el Hospital Italiano utiliza a los mismos pacientes para hacer las auditorías de seguridad. Es una idea fantástica: le dan al paciente acceso al registro de quién ha accedido a sus datos a través de su portal, de manera totalmente transparente, para permitirle que controle o audite quién debe o no acceder a sus datos personales”.

En efecto, “los familiares y los pacientes empiezan a hacer parte de la seguridad de su propia información”, confirmó Otero y relató algunas de las características que llevaron al Hospital Italiano a alcanzar el nivel 7: Cero papeles; Resumen del programa de privacidad y seguridad; Programa de gobierno, estratégico, de calidad y herramientas de análisis; Preparación para interoperar con otros sistemas; Programa de recuperación de desastres; Implementación y uso de un sistema de anestesiología; Prescripción electrónica conectada con bombas de infusión

Sobre la escala EMRAM

El modelo de madurez EMRAM (Electronic Medical Record Adoption Model) o Modelo de Adopción del Registro Medico Electrónico, fue creado hace 12 años con el fin de poder calificar y clasificar las organizaciones hospitalarias según su nivel de adopción de las tecnologías de la información (TI) para la salud, explica Isabel Simao, desarrolladora de negocios de HIMSS Analytics.

EMRAM incorpora una metodología que permite evaluar automáticamente a los hospitales según su nivel de implementación de la Historia Clínica Electrónica. Es un proceso gradual conformado por 8 niveles que se van escalando a medida que las entidades de salud van implementando sistemas informáticos más completos y sofisticados. El nivel más bajo es muy primario y el nivel más alto sería un hospital sin papeles, totalmente digitalizado, como el caso del Hospital Italiano.

Otro de los casos destacados presentes en el Congreso y que también alcanzó el nivel 7 de EMRAM, es el Hospital Marina Salud de Denia, Valencia, España.

El Dr. Vincent Moncho Mas, su CIO, relató al auditorio durante la primera tarde del Congreso el proceso de cómo lograron que el Hospital Marina Salud se convirtiera en el segundo en Europa en conseguir el nivel 7 de HIMSS, apenas tres años después de abrir sus puertas.

“Este proceso es duro especialmente para los médicos porque requiere un cambio cultural para el cual no están preparados. Entonces es importante no generarles falsas expectativas”, recomienda el Dr Moncho.

Otro caso exitoso de transformación digital presentado fue la experiencia de la Fundación Cardioinfantil de Bogotá, Colombia, descrita por el Dr. Sinay Arévalo, Chief Medical Information Officer de la institución.

El Dr. Arévalo destacó el enfoque siempre dirigido hacia la ejecución, a partir de una visión y un norte previamente definidos. Alberto Oriol calificó como “absolutamente clarividente” tal actitud ejecutiva de “vamos a marcar la diferencia, vamos a hacer nuestro camino”.

El director de Kaiser Permanente considera al Cardioinfantil un ejemplo colombiano de transformación digital mediante tres elementos fundamentales: desarrollo de una visión centrada en la misión de la misma organización, liderazgo organizacional muy importante desde la cabeza de la entidad, así como liderazgo médico y clínico.

“La experiencia de la Fundación Cardioinfantil demuestra que la transformación digital va más allá de la simple adopción de un sistema de lectura clínica electrónica”.