Un software especial, un sensor de movimiento y una tablet que provee el hospital, más la conexión a Internet en el hogar. Esos son los ingredientes básicos del nuevo programa de neurorehabilitación virtual del Hospital Italiano de Buenos Aires (HIBA), que tiene como objetivo contribuir a la adherencia al tratamiento de las personas con Enfermedad de Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple, distrofias, neuropatías, traumatismos o ciertas condiciones asociadas al envejecimiento.

Se trata de una iniciativa integral para que los pacientes puedan realizar los ejercicios sin salir de su hogar, pero siendo monitoreados en forma remota por un equipo de profesionales. Una gran ventaja si se tiene en cuenta que, por lo general, se trata de pacientes que suelen tener dificultades para desplazarse y necesitan acudir varias veces por semana al centro de salud, lo que implica que alguien los debe acompañar, alterando dinámicas familiares y aumentando costos para el paciente y el sistema de salud.

“La distancia, los costos, el clima o embotellamientos son factores que hoy por hoy generan ausentismo a las sesiones en el hospital, y eso es muy perjudicial en la rehabilitación de un paciente. Por eso, estamos convencidos de que la posibilidad de que realicen los ejercicios desde el hogar favorecerá enormemente el cumplimiento del programa y aumentará las chances de que los pacientes alcancen el mejor estado funcional posible”, explica el Dr. Ángel Golimstok, director de la Sección de Cognición y Conducta del Servicio de Neurología del HIBA.

Para lanzar la iniciativa, el HIBA adquirió la licencia del software “Neuro at home”, desarrollado por la española Fiban, que ofrece una amplia gama de ejercicios: desde esquemas de recordación, hasta simulaciones que requieren movimientos de todo el cuerpo. Cada uno tiene una dificultad diferente, que es determinada previamente por el profesional. La información de uso y resultados se sube a la nube para que el especialista a cargo de la rehabilitación pueda monitorear los avances e ir modificando los programas de ejercicios ajustados a las necesidades del paciente. Además, se compraron los sensores de movimiento Kinect (el de las consolas de juegos), que se les proveen de manera gratuita a quienes participen del programa.

Según Ana Bonifacio, psicóloga especialista en neuropsicología y coordinadora del Programa de Teleneurorehabilitación del HIBA, “en términos generales, el objetivo de la neurorehabilitación es restablecer funciones perdidas o disminuidas por alguna lesión o enfermedad asociada al sistema nervioso, y así conseguir la reinserción social, familiar y ocupacional de las personas. Esta alternativa ‘tele’, tiene como valor agregado, sumado a los beneficios referentes a los costos y la adherencia, el hecho de que el paciente encuentra una motivación extra para continuar con el tratamiento al ir superando nuevos niveles y dificultades conforme avanza con la rehabilitación”. Con todo, aclara que no se trata de jugar, sino que son ejercicios lúdicos, pero que forman parte de un tratamiento médico.

Por su parte, el Dr. Fernando Plazzotta, coordinador del Programa de Telemedicina del Departamento de Informática en Salud del HIBA, agrega: “El fundamento detrás de esta tecnología es la realidad virtual. Aquí se genera un entorno interactivo en una simulación tridimensional de una situación, como puede ser caminar sorteando obstáculos. Así, se plasman en el mundo virtual los movimientos reales de las personas”, destacó.

La duración mínima recomendada de este tipo de tratamiento es de tres meses, sujeta a la renovación por parte del médico tratante. A su vez, se propone un esquema de tres sesiones semanales como mínimo, de una duración promedio de 45 minutos. Los pacientes son evaluados, tanto inicialmente como a lo largo del tiempo, por un equipo conformado por el médico, un especialista en terapia ocupacional y un kinesiólogo.

El gran desafío que enfrenta esta herramienta es lograr alcance nacional, porque son muchas las zonas del país en las que no hay centros de neurorehabilitación ni especialistas para ayudarlos. Para los pacientes de esos lugares, la teleneurorehabilitación puede ser una gran aliada, porque muchas veces se acostumbran a vivir con las secuelas de su enfermedad, algo que agrava su reinserción social. Por eso, desde el Hospital Italiano ahora están trabajando con obras sociales y prepagas, con el objetivo de lograr un plan de cobertura que beneficie a la mayor cantidad de personas posible, y en todo el territorio nacional.