Por Paulina De Cesare

Un grupo de investigadores de la Universidad de Groningen, Holanda, está trabajando en el desarrollo de prótesis y productos ortodónticos fabricados mediante impresión tridimensional con un material antibacteriano que evitaría la formación de caries.

¿Cómo es el material?

Plástico. Además, cuenta con cationes de amonio cuaternario incorporados dentro de polímeros de resinas dentales ya existentes. Esta mezcla se utiliza como material para la impresión 3D, se endurece con luz ultravioleta y fabrica brackets transparentes, retenedores y piezas protésicas.

Resinas vs bacterias

Las resinas antimicrobianas contienen grupos que están cargados positivamente e interactúan con la superficie externa de las bacterias, que están cargadas negativamente. “Diseñamos los materiales de tal forma que, una vez que las bacterias se depositan sobre el material, los grupos cargados positivamente realizan agujeros en los microbios y las bacterias mueren”, explica el doctor y profesor Andreas Herrmann, jefe de la Junta Directiva del Instituto de Materiales Avanazados Zernike de la universidad y líder del proyecto.

Para testear las propiedades antimicrobianas, el equipo recubrió las muestras del material con una mezcla de saliva y streptococcus mutans -la bacteria que causa caries- y el producto mató a más del 99 por ciento de las bacterias.

Odontología digital

Herrmann frecuenta a médicos que trabajan directamente con pacientes y en una ocasión conversó con la profesora Rijin Ren, directora del departamento de Ortodoncia del Centro Médico Universitario Groningen, quien le comentó que para los pacientes es muy difícil mantener la limpieza de sus dientes y evitar caries durante los tratamientos ortodónticos.

“Llegamos a la conclusión de que en tiempos de odontología digital sería beneficioso incluir una propiedad antibacteriana a todos los productos odontológicos impresos en 3D”, recuerda Herrmann.

Por el momento, no se ha percibido que el material genere efectos secundarios en el paciente. “Diseñamos el material de forma tal que ninguno de los componentes antimicrobianos lixivia”, explica Herrmann. Justamente por esto, podría ser usado por cualquier persona independientemente de su edad, género o estado de salud.

Implementación, testeo y comercialización

En una primera etapa de implementación, el grupo realizará brackets transparentes y retenedores, ya que la personalización en cuanto al color de la pieza no es necesaria. Pero, en un futuro, el proyecto es diseñar coronas, carillas y piezas enteras. Para esto se deberá testear la estabilidad del material a largo plazo dentro de la boca, dado que hasta ahora han probado el material sólo durante seis días en un ambiente comparable con la cavidad oral.

“Todavía necesitamos testear cómo el material interactúa con dentífricos y enjuagues y luego realizar un estudio clínico; seguramente tomará entre tres y cinco años llegar a la etapa de comercialización,” anticipa Herrmann.