Por Paulina De Cesare

“Cada día en internet se recoge más volumen de información que el que guardamos en todas las historias clínicas de toda la vida”, señala para reflejar la magnitud del Big Data el doctor Salvador Peiró, responsable de Investigación en Servicios de Salud de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (FISABIO).

Según el médico, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, el Real World Data tiene mucho más potencial informativo que el Big Data. ¿Pero qué diferencia hay entre estos dos conceptos? El Real World Data -Datos del Mundo Real- implica a toda aquella información estructurada recogida en los encuentros entre el médico y el paciente que puede leerse con facilidad, es decir, representa una porción del Big Data pero con la ventaja de los datos estructurados, como diagnósticos, estudios, datos de farmacia y visitas. “Esto es una pequeña parte de la información, pero su contenido es muy intenso y potente”, define Peiró.

Si bien estas herramientas de análisis y gestión de datos son prometedoras en el ámbito sanitario, sobre todo en términos de medicina predictiva, aún hay desconfianza por la seguridad de la información. En conversación con E-Health Reporter Latin America, Salvador Peiró detalla los beneficios y las utilidades de manejar grandes volúmenes de datos en el entorno sanitario.

Es muy común escuchar la expresión “revolución del sistema sanitario” cuando se habla de Big Data. ¿A qué se debe?

A que nos permite aprender del pasado gracias a los grandes volúmenes de datos. Hoy podemos generar predicciones de lo que le pasará a la gente que tiene determinas cosas o que ha seguido ciertas pruebas y, a partir de eso, establecer modelos para saber cómo funcionará cierto segmento de la población.

En algunos casos concretos, a través de los datos informatizados podemos ver qué ha pasado, por ejemplo en pacientes raros que son muy difíciles de seguir o con tratamientos no probados, como en oncología. Hasta ahora sólo veíamos paciente a paciente y no teníamos información para analizar, ahora podemos preguntarle al Big Data qué ha pasado con estos pacientes y recoger y analizar los resultados de los tratamientos. Podemos aprender mucho y podemos mejorar mucho los tratamientos. Incluso, hasta cierto punto, podemos personalizarlos en algunos grupos de personas.

A raíz de la implementación de la tarjeta sanitaria, en España ha crecido el flujo y la disponibilidad de información. ¿Cómo impacta esto en la práctica cotidiana?

El Big Data tiene muchas utilidades y cada vez son más. Por ejemplo, podemos saber si un paciente dejó de tomar su medicamento o no, pero también podemos ver el momento en que deja de tomarlo y por qué deja de sacarlo de la farmacia.

El Big Data se puede incorporar rápidamente a los sistemas de los ordenadores; y para actuar en la vida real, puede advertir interacciones indeseadas de medicamentos, al extremo que podríamos llegar a aburrir a la gente con tantos avisos y alertas. También se están utilizando las imágenes radiográficas, formadas por millones y millones de píxeles, para buscar patrones.

En cuanto a la Real World Data, hay un importante aprovechamiento por parte de las agencias de medicamentos, que ya están utilizando estos datos para valorar la seguridad de los fármacos e incluso la eficacia -cosa que suelen hacer con ensayos clínicos, un método bastante caro.

Sin embargo, todavía existe mucha desconfianza en cuanto a la seguridad de la información que manejan estas tecnologías…

Sí, hubo líos en cuanto a problemas de confidencialidad; por ejemplo, algunas aseguradoras han conocido determinados problemas de salud o características genéticas de sus clientes, lo que amenaza su seguridad.

En estas cosas nunca hay seguridad absoluta, pero los beneficios sobrepasan con mucho a los peligros. Hablamos mucho de la inseguridad pero no es un problema mayor que el que tenemos con otros sectores: todos los medicamentos que damos, sin ir más lejos, tienen riesgos, pero asumimos que en el uso adecuado de los mismos tienen más beneficios.