La comuna chilena de Coquimbo cuenta con 17 establecimientos de Atención Primaria de la Salud (APS) y, según el censo que se realizó en 2012, atiende a 219.639 habitantes. El 82% de esa población es usuaria de la salud pública y el 84% tiene alguna patología crónica –digestiva, cardiovascular, cerebrovascular, etc. Entender este contexto posibilita entender por qué en el último tiempo la comunidad se ha convertido en un modelo de informatización sanitaria.

Además de poner a disposición una serie de herramientas colaborativas para mejorar la experiencia, la gestión y la atención de los usuarios, la APS de Coquimbo ha implementado el Registro Clínico Electrónico (RCE) en todos sus establecimientos de Salud.

Adolfo Pizarro, encargado de Informática y referente del Proyecto SIDRA del Departamento de Salud de Coquimbo, explica cómo ha sido la incorporación de herramientas eHealth en la comuna, sede de diferentes proyectos piloto –como la licencia médica electrónica, la tele-dermatología y la nueva modalidad de inscripción del seguro estatal del Fondo Nacional de Salud (FONASA).

En el 2003, el Departamento de Salud determinó la informatización de la APS de Coquimbo, ¿cómo ha evolucionado la incorporación TI en la comunidad desde aquel entonces?

Ese año el Departamento de Salud no sólo dotó de tecnología habilitante a la APS, sino que también capacitó a sus funcionarios e implementó el primer sistema informático en los establecimientos de salud de la comuna. Luego, en 2006, dio inicio al uso del Registro Clínico Electrónico (RCE) RAYEN. Y ya en 2008 informatizó la APS de Coquimbo, lo que implica que todos los centros de la comuna tienen incorporado el RCE en línea. Esto significa, en otras palabras, que los datos registrados en el sistema siguen al paciente, sin importar en qué centro de salud ha sido atendido.

Teniendo en cuenta que para la legislación chilena los usuarios del sistema de salud son dueños de sus datos, ¿para qué utilizan la información que se registra en RAYEN?

El uso de la información es la base de nuestra gestión, por eso los datos siempre han estado a disposición nuestra. Si bien los propietarios de estos datos son los usuarios, en tanto prestadores nosotros somos custodios de esa información.

De la información que contiene el RCE, se explota el 85%; esto permite conocer la demanda de la población y las prestaciones que brindamos. A su vez, monitoreamos las actividades de los usuarios clínicos y los índices sanitarios.

De la extracción de los Resúmenes Estadísticos Mensuales (REM), evaluamos el comportamiento diario y tomamos medidas inmediatas. Y al contar con la trazabilidad del historial clínico de los usuarios, generamos estrategias para abordar problemas sanitarios y alcanzar las metas establecidas por el Ministerio.

¿Cómo impacta la gestión de la información en la atención sanitaria?

Completamente. De hecho, la satisfacción usuaria ha aumentado positivamente y esto se debe a la matización de los tiempos de espera. El buen uso de las agendas, que ahora son más resolutivas, ha sido decisivo. Aparte los funcionarios ya conocen los mecanismos para optimizar los tiempos en el registro y les queda un margen de tiempo para interactuar con los usuarios.

Ya que menciona a los funcionarios, ¿de qué forma los han empoderado?

La metodología abordada en nuestra comuna está basada en la participación real de los funcionarios. Desde un primer momento nos propusimos que ellos sean los generadores del éxito de este proyecto, que sientan que el buen uso del RCE les permite contar con información clara, real y segura.

¿Qué acciones han planificado para este año?

Cambio de tecnología, renovación del parque computacional y, sobretodo, explotación total de la información proporcionada por el sistema informático. En el ámbito de la gestión, pretendemos llegar a la utilización del 100% de las herramientas BI/BA disponibles para la explotación de los datos, que son parte de la gama de servicios adicionales que nos brinda el contrato. En el ámbito de la atención, implementaremos MI SALUD, un portal ciudadano que brinda información relevante de cada paciente: atenciones médicas, turnos y cápsulas educativas que apoyan la prevención y la promoción de los cuidados y de los hábitos de salud.

Por otro lado, hoy en día estamos configurando la integración de RAYEN con los servicios de Laboratorio y nos interesa de sobremanera poder abordar la interoperabilidad con la Atención Secundaria, con los hospitales de referencia, para la derivación y contra-derivación.

También estamos muy motivados en avanzar y ampliar los servicios de telemedicina para que cualquier ciudadano pueda acceder a médicos especialistas a través de tele-consultas. De esta forma, intentaremos brindar una mayor y mejor cobertura a las personas que se atienden en nuestra red de salud pública.