El 3 de mayo en Bogotá, el 19 en San Pablo, el 24 Buenos Aires y el 27 en la Ciudad de México, las comunidades locales de emprendedores se reunieron en un Meetup convocado por Bayer para intercambiar experiencias, conectarse y prepararse para aplicar a Grants4Apps, el programa global de Bayer que ofrece 50 mil euros a cinco proyectos innovadores en tecnología aplicada a salud. Cientos de personas de toda la región que se dedican a buscar soluciones en el ámbito de la salud digital se unieron a la propuesta. Pablo D´Amico, Gerente de Tecnología de la farmacéutica, reflexiona sobre este fenómeno.

¿Por qué Bayer se está acercando a las startups, mediante la aceleradora y las reuniones previas?

La razón más importante es porque ayudando a la comunidad de innovadores a desarrollar sus productos, dispositivos y aplicaciones, estamos trabajando en pos de la salud y eso beneficia a toda la población. Por eso, buscamos generar un programa que se mantenga en el tiempo y a largo plazo.

Además, es una forma de vincular a las personas con la compañía para que sepan en qué estamos trabajando y, como contrapartida, que nosotros podamos saber qué están haciendo las comunidades de innovación en salud y tecnología. Queremos que la gente piense en Bayer como referente de innovación.

¿Cómo está Latinoamérica en términos de innovación con respecto a las otras regiones?

Teniendo en cuenta la cantidad de startups que aplicaron a esta convocatoria de Grants4Apps y los meetups previos que organizamos, Latinoamérica está un paso adelante que el resto. El 47% de las iniciativas postuladas salieron de aquí y el 39% de Europa. Los países con más propuestas fueron Brasil (22), Colombia (16), España (6), Estados Unidos (8), Polonia (5) y Costa Rica (4). Hay que aclarar que para participar de la aceleradora el proyecto tiene que estar avanzado, tener un prototipo, ser más que una idea.

Dentro de la región, ¿qué diferencias existen entre los países y cuáles pueden ser las causas?

Brasil es un líder claro y presenta muchas iniciativas; tanto por una cuestión de volumen de población como por su gran tradición innovadora. Se los suele ver en las finales o ganando los distintos concursos. Colombia, por su parte, tiene muy incorporada la cultura emprendedora y cuenta con un importante polo tecnológico que la ubica en un lugar de referencia para startups. Luego, están México, Argentina y Chile, en ese orden. Aunque este último, Chile, es un caso muy interesante por el empuje gubernamental que está recibiendo el sector, con el programa Chile Emprende, por ejemplo.

Creo que un diferencial importantísimo es justamente este punto: contar con apoyos de los gobiernos. En Argentina, por citar un caso, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene programas de financiamiento a startups que están empezando a expandirse a nivel nacional. Esto es clave, porque Bayer puede acelerar, pero si desde el Estado se incentiva a que los estudiantes de las universidades trabajen en soluciones focalizadas en salud, por ejemplo, sería una transformación radical. En Chile, estos incentivos para que la gente apueste a los emprendimientos ya existen.

¿De qué forma se ve la influencia de este ambiente innovador en la industria farmacéutica?

Las cosas están cambiando en general y particularmente en la relación médicos-pacientes-medicamentos. Observamos que mucha gente deja de visitar a un profesional médico y, en cambio, busca encontrar una solución a su problema en una app o buscando en Google. Como respuesta a esta situación, ya existen apps en las que un médico respalda la información que se brinda a los pacientes y celulares que vienen con funciones para medir cuestiones relativas a la salud o la actividad física y llegar a una cita con el médico con información exacta (y sin necesidad de reconstruirla).

Así como hay una tendencia de buscar caminos alternativos para que los pacientes lleguen al médico o el modo en que se los consulta, también los laboratorios están buscando otras formas de acercarse a los doctores y capacitarlos en sus productos. Esta es una forma de adaptarse

En las convocatorias de Bayer, ¿de qué segmento surgen más innovaciones; del lado farmacéutico, de los pacientes o del área médica?

El panorama es muy amplio. Hay  pacientes con enfermedades crónicas que buscan solucionar con tecnología problemas que les van surgiendo o que buscan mejorar los monitoreos y controles que pueden hacerse. Pero también hay médicos, ingenieros, estudiantes de medicina, residentes, periodistas, empleados de empresas, todo tipo de gente interesada en aportar a la innovación. A veces vemos desarrolladores de software que se quieren especializar en salud pero no tienen claro el problema sobre el cual trabajar, mientras que hay personas con un problema claro que no saben cómo desarrollar la solución. Lo importante es tener claro el problema que se quiere solucionar con una tecnología dada para que el proyecto tenga éxito; sin eso, no sirve.

Por otro lado, una vez que la idea es clara y es buena, hace falta no solo el impulso de una aceleradora, sino también la posibilidad de intercambiar con otros emprendedores para compartir experiencias y encontrar el mejor modo para llevar adelante un proyecto. Es por eso que creemos que los Meetup son muy valiosos como espacio de encuentro, no sólo para que apliquen a Grants4Apps, sino para conocer gente con quien trabajar en pos de sus innovaciones.