Por Carlos Kühl Nogueira*

Si bien la salud sigue siendo tema de debate constante en Chile, hoy este país tiene una ventaja sustancial con respecto a otros de la región latinoamericana, ya que cuenta con organismos con la experiencia y el conocimiento necesarios en procesos de interoperabilidad de primer nivel en el ámbito de la salud, además de una gran cantidad de establecimientos con su información digitalizada y ejemplos tangibles. La importancia de esto es seguir siendo líderes de la región en el proceso de transformación digital en salud.

 

Y es que plantearse este objetivo no es algo irracional, sino muy por el contrario: hoy Chile tiene gran parte de los centros de atención primaria y hospitales con su información ya digitalizada. En este sentido, Chile es un referente en la región y ha hecho un esfuerzo muy grande para digitalizar los registros de salud. Ahora, el desafío es poder lograr la interoperabilidad entre los distintos centros asistenciales. Es decir, lograr compartir estos datos y agregarles valor, para beneficio de los pacientes y profesionales tratantes.

 

La interoperabilidad de los centros de salud no sólo ayudará al fortalecimiento de la red asistencial y ahorro en las operaciones a través de soluciones TI, sino que también facilitará la adopción de un registro clínico electrónico, capaz de ser compartido e implementado en los distintos centros de salud, a lo largo y ancho del país. Este es, sin duda, uno de los grandes beneficios de la interoperabilidad, tanto para pacientes como para profesionales del sector.

Contar con una ficha online con el historial de salud de los pacientes, facilitará los diagnósticos inmediatos, ahorrando a los pacientes una nueva visita médica y entregándoles una respuesta más rápida de atención, independiente si éstos están en Arica o Magallanes.

 

Caso exitoso de interoperabilidad es el de Talcahuano (SST) y Concepción (SSC), proyecto que permite a los profesionales clínicos del Hospital Guillermo Grant Benavente (HGGB) acceder al historial médico de los pacientes del Servicio de Salud de Talcahuano. A su vez, los establecimientos de la Red Asistencial del SST cuentan con acceso a las contra-referencias de los pacientes atendidos en el HGGB, siendo esta la primera experiencia de referencia y contra-referencia de Macrored a nivel país. De esta forma, los sistemas que gestionan la información clínica de los pacientes de ambos Servicios de Salud, en este caso SinetSur y Galileo (Concepción) y TrakCare (Talcahuano), comparten información y forman una comunidad de “Salud Conectada”, que permite a los profesionales tener acceso oportuno a la información clínica de cada paciente y, por ende, entregar una atención de mayor calidad.

 

Claramente, la interoperabilidad es uno de los desafíos que enfrenta el área de la salud en Chile y que, gracias a la tecnología, está dando pasos concretos y significativos. Debemos apuntar a que los centros de salud puedan compartir sus datos, algo que sin duda reportará grandes beneficios para los pacientes: proporcionar una atención oportuna y de calidad implementando el tratamiento más indicado sin importar el lugar, gracias a la disponibilidad en tiempo real de todos los datos de la persona. En resumen, una atención mejor.

 

Es un hecho que la salud está constantemente cambiando gracias a las tecnologías de la información, pero si bien los beneficios de incorporarlas son similares a los de otras industrias -reducción de tiempos de operaciones y mejor administración de los recursos, entre otros-, en este caso cobra una importancia muchísimo mayor. Es el bienestar y la salud de la población la que se ve impactada de forma positiva y por ende éste debiera ser el foco a considerar durante los próximos años.

 

Esto no sólo nos permitirá conformar un sistema único y complementario, que por medio de la innovación mejorará la gestión del actual sistema en todos sus niveles, sino también será el paso clave para seguir siendo líderes de la región.

*Gerente General de InterSystems en América Latina