A sólo 13 años de haberse dado a conocer la secuencia completa del genoma humano, uno de los hitos más grandes de la ciencia mundial, la medicina personalizada es una realidad. A tal punto, que hoy es posible realizar un análisis de ADN para conocer cuál será la respuesta individual de una persona en materia de nutrición y actividad física; establecer la predisposición a desarrollar ciertas enfermedades (cardiovasculares, autoinmunes, diabetes, cáncer); saber antes de intentar un embarazo si alguno de los padres es portador asintomático de una patología que podrían desarrollar sus hijos; y hasta anticipar la reacción a determinados fármacos.

Una de las grandes jugadoras en el área de los tests de ADN comerciales es Pathway Genomics, compañía fundada en 2008 en San Diego, California (EE.UU.). Michael Nova , su actual Chief Innovation Officer y uno de los socios fundadores, estuvo recientemente en Buenos Aires para firmar un acuerdo de colaboración con Zoigen, una empresa Argentina que ofrece estudios genéticos de medicina preventiva, y analizar la posibilidad de desarrollar en conjunto en el país la prometedora aplicación OME, orientada a ayudar a que las personas puedan cumplir sus objetivos nutricionales y de entrenamiento gracias a su información genética. En esta entrevista, Nova cuenta el resultado de su estadía y ofrece un panorama sobre la e-health en la región.

  • ¿Qué balance hace de su visita a la Argentina?
  • Fue muy positiva; tuvimos buenas discusiones sobre inteligencia artificial y pudimos confirmar que existen los recursos para crecer en la industria de la e-health a nivel internacional. Trabajamos con Zoigen hace más de cinco años, y queremos instrumentar las bases de un potencial joint venture. Buenos Aires es una ciudad fantástica y creo que los argentinos son early adopters en relación a los avances tecnológicos: no es casualidad que sean uno de los países con más adeptos a las redes sociales.
  • ¿Podría darnos más detalles sobre la aplicación mobile que buscan desarrollar?
  • Pathway Genomics estableció una alianza con IBM, particularmente con el grupo que maneja Watson, con la idea de unir la inteligencia artificial y la información de los resultados de los análisis de ADN para obtener información personalizada en base a ellos. La aplicación parte del análisis genético para entender la predisposición de alguien en relación a la nutrición y el entrenamiento. Utiliza información del contexto y genera recomendaciones personalizadas: sugiere dónde comer, qué plato elegir, cuándo y dónde salir a correr (conecta variables como la temperatura, con las áreas verdes cercanas, el tráfico, etc.), o qué ejercicios es mejor hacer. Además, puede responder a preguntar particulares como ¿qué comer ahora?, ¿cuántas calorías tiene una manzana? o ¿a qué medico voy si me duele el estómago? Esto es muy interesante ahora que los celulares tienen un rol cada vez más relevante en el cuidado de la salud, y uno puede enviar información personalizada y de buena calidad directo al usuario. Esa es la gran idea detrás del proyecto OME
  • ¿A quién beneficia OME?
  • Pretende convertirse en el compañero de una persona que busca salud y calidad de vida. Sirve para todo tipo de perfiles, porque personaliza sus recomendaciones en función de tu genética, historia clínica, hábitos, gustos y objetivos.
  • ¿Ya está disponible en algún país?
  • No, todavía no está disponible. Estamos encarando la etapa alfa (closed alpha release), buscando socios, probando la aplicación, aportando al diseño y rediseñando lo que sea necesario. Esto seguirá así durante los próximos meses. Estimo que hacia fin de año estaremos en condiciones de lanzar el proyecto OME en algunos países. Y si prospera nuestra asociación con Zoigen, en 2017 podrá estar en la Argentina. 
  • ¿Qué estaría faltando para poder tenerlo en Argentina?
  • El trabajo mayor será pulir la aplicación y hacer las recomendaciones a medida… es decir, lograr que Watson sea capaz de dar recomendaciones particularmente relevantes para la población argentina. Eso implicará un poco de esfuerzo, pero no es demasiado complejo. 
  • ¿Qué tan importante es Watson para Pathway Genomics?
  • Es muy importante. IBM ya era uno de los principales inversores en nuestra empresa, pero el hecho de ir juntos en el área de la salud digital personalizada, que se está convirtiendo en una gran industria y con un mercado enorme, es realmente un gran voto de confianza en la compañía. Su software Watson (que permite alojar una gran cantidad de datos y generar outputs combinando diferentes variables) es fundamental para el funcionamiento de la aplicación OME; OME se alimenta de Watson para brindar recomendaciones personalizadas.
  • ¿Cuál es el impacto de la tecnología en la posibilidad de secuenciar genomas?
  • Yo fui la primera persona en tener su ADN secuenciado en los EE.UU., allá por 2008. En ese momento, el costo fue de U$S 350 mil; hoy uno lo puede obtener por US$ 1.000. Y en los próximos años seguramente el precio será de apenas unos cientos de dólares. Creemos que prácticamente todo el mundo conocerá su genoma, porque es un registro fundamental sobre la salud. Será guardado en una historia electrónica, de manera de poder acceder a esa información cada vez que se la necesite; la aplicación hará eso por ti. Ese trabajo ya se está haciendo, ya que estamos obteniendo cada vez más registros (los datos de salud se duplican cada tres años) y todos tenemos un mayor insight acerca de los aportes de la tecnología. Los beneficios de poder secuenciar genomas son múltiples, porque la genética nos permite profundizar en el entendimiento de lo que somos e identificar muchas de las razones de nuestras dolencias para prevenirlas. Hoy vemos solo la punta del iceberg, pero lo que sabremos de nuestros genes en el futuro será enorme.
  • ¿Hay algún riesgo en esto?
  • Creo que el mayor riesgo es que la gente cree que la genómica es sinónimo de destino. Y esto realmente no es así en la mayoría de los casos. Son pocos los genes que se asocian directamente a un resultado malo, como es el caso de la fibrosis quística (si se tiene el gen, se tendrá la enfermedad). En la mayoría de las enfermedades crónicas existen fenotipos que involucran a múltiples genes, y ése es el desafío: entender cómo cada uno de esos genes interactúa con los otros. De alguna manera, la población le sigue teniendo miedo a la genómica, y realmente no tendría que temerle porque si los conoce uno puedo manejar sus genes –encenderlos o apagarlos– a través de lo que come o del ejercicio que hace, por ejemplo.
  • ¿Cómo ve la e-Health a nivel mundial, y en América latina en particular?
  • En la actualidad hay 6 millones de celulares en el mundo y la mitad de ellos acceden a apps para el cuidado de la salud. Se estima que para el año 2020, cada teléfono tendrá al menos una de esas apps. O sea que será la manera de cuidarnos en el futuro, aunque en verdad está sucediendo en este mismo momento; todo está creciendo muy rápidamente. Fuera de EE.UU., en Asia, en Corea, casi el 100% de la población ya tiene una app de salud en su teléfono. Seguramente esto también va a pasar en América latina. Habrá que trabajar en las redes, pero es inevitable. Todo el mundo terminará teniendo alguna app de salud en su teléfono en un futuro cercano. 
  • ¿Cuáles son los principales desafíos para que un país como la Argentina pueda crecer más en e-health?
  • El gran desafío es educar a la población en las nuevas tecnologías, y generar confianza en los pacientes. En Latinoamérica, la salud es otorgada por el médico y es importante que todos nos hagamos, primero, responsables. La tecnología hoy nos permite tomar nuestras propias decisiones, comprender los porqués y mejorar los tratamientos. El médico es, sin duda, un actor importante, pero cada vez más confiamos en la tecnología para tomar decisiones acerca de nuestra salud. El potencial de las recomendaciones es enorme cuando la tecnología interviene.