Según la OMS casi 10 millones de nuevos casos de demencia al año se diagnostican a escala mundial. Entre el 60 y 70% de estos casos pertenecen al mal de Alzheimer y se calcula que en 2050 habrá más de 115 millones diagnosticados.

Actualmente no hay ningún tratamiento que frene la evolución del Alzheimer por lo que los equipos de investigación trabajan para encontrar vacunas y fármacos eficaces contra las proteínas anormales que provocan la muerte de las neuronas.

Paralelamente, se exploran técnicas innovadoras, vinculadas a la realidad virtual que, sumadas las ya conocidas tecnologías – apps, dispositivos localizadores y de seguimiento, lámparas táctiles, robots o sistemas de monitoreo remoto – apelan a mejorar la calidad de vida de los enfermos, pero también a frenar la enfermedad en sus estadios más precoces. Tal es el caso de las sesiones terapéuticas con técnicas de realidad virtual que buscan incentivar la actividad neuronal y posponer su erosión.

Sobre las mismas, Diego Rodolar, director del Cognitive Neurolab del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, explica: “estas sesiones han demostrado gran efectividad en las fases iniciales de la enfermedad ya que, como el paciente tiene pérdida de atención y de memoria, puesto que las primeras neuronas que empiezan a morir son las relacionadas con estas funciones, estimular esas funciones es muy positivo para el resto de neuronas que todavía están vivas y hace que la enfermedad no avance tan rápidamente”.

Rodolar compara los resultados de estas técnicas de realidad virtual con la actividad mental que ha tenido el paciente a lo largo de su vida, lo que denomina reserva cognitiva. “En una persona predispuesta genéticamente a sufrir Alzheimer o con más factores de riesgo, pero que ha tenido mucha actividad mental a lo largo de su vida, los síntomas podrían aparecer más tarde, pues la reserva cognitiva le permite afrontar los cambios cerebrales provocados por la enfermedad minimizando sus manifestaciones clínicas. Ocurre lo mismo si se aplican técnicas de realidad virtual en fases iniciales: la evolución podría ser más lenta”.

Asimismo, el experto destaca que la realidad virtual es también una alternativa prometedora desde el punto de vista emocional y afectivo del paciente, ya que las neuronas de la región del hipocampo, una de las primeras estructuras cerebrales dañadas en la enfermedad de Alzheimer, son muy importantes para el estado de ánimo de las personas: “La conectividad del hipocampo con otras estructuras no funciona correctamente y esto puede provocar efectos nocivos sobre el estado de ánimo”, afirma.

En este sentido, el Hospital de Niza ha hecho un ejercicio con varios pacientes con demencia y pérdida parcial de memoria con herramientas de realidad virtual. El objetivo del estudio era aumentar la concentración y mejorar la actitud de los pacientes con Alzheimer, que en fases tempranas de la enfermedad pueden cursar cuadros de ansiedad, depresión, irritabilidad o apatía.

Por su parte, Investigadores del Instituto Tecnológico de Castilla-León han diseñado un dispositivo basado en la tecnología de la realidad aumentada que alerta a los usuarios sobre posibles situaciones de peligro, tareas del día a día o les ayuda a encontrar los medicamentos.

Y mientras tanto, otras universidades trabajan con la realidad virtual para prever la posibilidad de sufrir demencias en un futuro. Por ejemplo, un estudio del Centro de Enfermedades Neurodegenerativas de Bonn demuestra que la mayor o menor habilidad de los jóvenes a la hora de recorrer un laberinto virtual puede ayudar a prever la posibilidad de que en un futuro puedan sufrir Alzheimer. O el Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica de Chile llevó a cabo una investigación para analizar signos precoces de la enfermedad por medio de un ejercicio de realidad virtual que consiste en nadar en una piscina hasta encontrar una plataforma oculta.

En Argentina, el Hospital Italiano de Buenos Aires (HIBA) utilizó la realidad virtual para proponer un programa de neurorehabilitación virtual cuyo objetivo es contribuir a la adherencia al tratamiento de las personas con Alzheimer – entre otras enfermedades asociadas al envejecimiento.

Se trata de una iniciativa integral para que los pacientes puedan realizar ejercicios sin salir de su hogar, pero siendo monitoreados en forma remota por un equipo de profesionales. Para ello el HIBA adquirió la licencia del software “Neuro at home”, desarrollado por la española Fiban, que ofrece una amplia gama de ejercicios. La información de uso y resultados se sube a la nube para que el especialista a cargo de la rehabilitación pueda monitorear los avances e ir modificando los programas de ejercicios ajustados a las necesidades del paciente.

El Dr. Fernando Plazzotta, coordinador del Programa de Telemedicina del Departamento de Informática en Salud del HIBA, explica que: “El fundamento detrás de esta tecnología es la realidad virtual. Aquí se genera un entorno interactivo en una simulación tridimensional de una situación, como puede ser caminar sorteando obstáculos. De este modo, se plasman en el mundo virtual los movimientos reales de las personas”.

Fuentes:

http://www.uoc.edu/portal/es/news/actualitat/2017/208-alzheimer.html

http://www.uoc.edu/portal/es/news/actualitat/2017/141-alzheimer.html

http://ehealthreporter.com/es/noticia/crean-un-programa-de-neurorehabilitacion-virtual-desde-el-hogar/

https://www.alzheimeruniversal.eu/2017/03/10/el-futuro-ya-esta-aqui-el-modo-en-que-la-tecnologia-marcara-la-ayuda-a-enfermos-de-alzheimer/