El caos de tránsito y las distancias en las grandes ciudades hace que la gente pase cada vez más tiempo a bordo de sus autos. Conscientes de esto, las grandes automotrices decidieron apostar a la tecnología para convertir el problema en un plus para sus productos. Y así como un vehículo es capaz de advertir al conductor la falta de combustible o el aumento de temperatura del motor, la idea es que también detecte cuándo aumenta la frecuencia cardíaca de quien lo conduce, si le bajó su nivel de glucosa o si la persona al volante se está por quedar dormida.

Compañías como Audi, Ford y BMWson algunas de las que están detrás esa búsqueda, con prototipos o investigaciones avanzadas para desarrollar “autos-doctores”. En julio pasado, la marca de los cuatro aros anunció que sería socia fundadora de “Flying Health Incubator”, una incubadora de startups con sede en Berlín creada para apoyar empresas que buscan desarrollar innovaciones digitales en el sector de la salud. De esa manera, inauguró su nueva área de negocios, centrada en mejorar el bienestar del cliente mientras conduce, con su proyecto “Audi Fit Driver”. Para Dietmar Voggenreiter, miembro de la Junta de Ventas y Marketing de Audi, “hoy más que nunca, la salud y el buen estado físico se están convirtiendo en prioridades de nuestra vida diaria. Con el auto totalmente conectado, estamos creando el espacio y el tiempo para responder a esta necesidad también durante la conducción. ‘Automotive Health’ es un excelente ejemplo de las muchas oportunidades que abre la digitalización”, dijo.

Bajo el lema “mi Audi se preocupa por mí”, los primeros autos de concepto contienen sensores que trabajan junto a un Smart Watch para monitorear los signos vitales del conductor (como el ritmo cardíaco o temperatura corporal). Tomando también datos relacionados con el medio ambiente, los sistemas del auto responderán en consecuencia para estimular, relajar o proteger a quien conduce. Por ejemplo, pueden accionar el masajeador del asiento; ajustar el aire acondicionado o la calefacción o, en una fase de desarrollo posterior, activar la conducción automatizada hacia un lugar seguro a cargo del propio coche. “Cuando detecta un aumento del estrés, Audi Fit Driver enciende un tutorial en video con un ejercicio de respiración especialmente diseñado”, describen en el sitio web de la empresa.

Por su parte, BMW está trabajando desde 2009 en las llamadas paradas de emergencia y tiene su Active Assist, gracias a la cual la tecnología facilita la conducción automatizada (el auto la asumirá –parcialmente o en un alto grado– en determinadas situaciones, como por ejemplo una emergencia médica).

Y Ford, entre tanto, presentó su Smart Mobility Plan, en cuyo contexto los investigadores del nuevo Wearables Lab del Centro de Investigación e Innovación en Dearborn, EE.UU., analizan cómo vincular la información de salud de los conductores con las tecnologías a bordo de sus vehículos, incluidos los asistentes de mantenimiento en el carril. “A medida que más consumidores utilizan relojes o anteojos inteligentes, y pulseras de actividad deportiva, esperamos poder desarrollar aplicaciones que trabajen con esos dispositivos para mejorar la funcionalidad dentro del vehículo y el nivel de concientización del conductor”, señaló Gary Strumolo, director global de Diseño e Infotronics de Ford. El asistente de mantenimiento en el carril, por ejemplo, podría llegar a ser más sensible si un reloj inteligente enviara datos al vehículo como que el conductor no durmió lo suficiente la noche anterior o si aumenta su frecuencia cardíaca a medida que se incrementa el tráfico.

Con el objetivo de buscar tecnología innovadora para medir indicadores de salud a bordo, Ford y Henry Ford Health System lanzaron a principios de año un concurso, por el que se invitó a todos los empleados de ambas organizaciones a presentar apps que puedan utilizar tanto los vehículos como los dispositivos portátiles, proporcionando un programa de salud y bienestar para consumidores y pacientes de todas las edades y condiciones de salud. “La tecnología portátil (wearable) integrada al auto permite contar con datos biométricos más precisos y transmitirlos de forma continua, y así poder alertar de manera más sensible a los sistemas de asistencia activa al conductor; por ejemplo, cuando estos muestran signos de cansancio o falta de atención”, concluyó Strumolo.

Fuentes:

http://salusdigital.net/car-makers-enter-digital-health-market/

http://henryfordinnovation.com/healthcareonwheels/background-theme/

http://www1.smart-senior.de/pdf/presse/SmartSenior_CeBIT_Partnerflyer_BMW_DE_EN_2012_final.pdf