a Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), lanzaron el 17 de octubre una nueva alianza, Iniciativa salud móvil,(mHealth),  cuyo fin esusar la tecnología móvil,  la mensajería de texto (SMS), para sensibilizar a la población, para ayudar a combatir enfermedades no transmisibles como la diabetes, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, y las enfermedades respiratorias crónicas. Además de sus factores de riesgo comunes, es decir, el tabaco, las dietas mal sanas, la inactividad física y el abuso del alcohol. 

La campaña por el Día Mundial Sin Tabaco de 2012 fue sobre la “interferencia de la industria del tabaco” y se centró en la necesidad de denunciar y contrarrestar los intentos de esta industra para socavar el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud (CMCT), el primer tratado internacional de salud pública que obliga a sus Estados Parte a aplicar una serie de políticas y medidas para reducir el consumo de tabaco y para proteger a sus poblaciones de la exposición al humo.

“En el marco del sistema mundial de vigilancia del tabaquismo, han usado teléfonos móviles para recopilar datos sobre el consumo de tabaco en 17 países, que comprenden más de la mitad de la población mundial. Esta experiencia de llevar a cabo proyectos con tecnología móvil a escala de la población será de vital importancia para la Iniciativa”, afirmó el Dr. Oleg Chestnov, Vicedirector General de enfermedades no transmisibles y salud mental de la OMS. Los fumadores son dos veces más propensos a dejar el hábito si reciben SMS, mensajes de texto, que los insten a cumplir con su objetivo de liberarse del humo, comparado con aquellos que reciben textos sin motivación, reveló un estudio británico.

«La industria tabacalera recurre a estrategias de mercadeo depredadoras para enganchar a los jóvenes a su droga adictiva», afirmó el Dr. Douglas Bettcher, Director de la iniciativa Liberarse del Tabaco, de la OMS.  «Pero las prohibiciones completas de la publicidad son eficaces y permiten reducir el consumo de tabaco hasta un 16% en los países que han adoptado ya esta medida legislativa.»«Los paños calientes no bastan», añadió el Dr. Bettcher.  Cuando se prohíbe una forma de publicidad, la industria tabacalera simplemente transfiere sus enormes recursos a otro medio.  Exhortamos a los gobiernos a imponer una prohibición completa para romper la red del mercadeo tabacalero, sostuvo.

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