Estas técnicas innovadoras  que hace unos años habrían sido imaginativas novelas de ciencia ficción, permiten actualmente ampliar las capacidades del cirujano al hacer cirugías.

Las operaciones utilizaron a la realidad virtual como ayuda al diagnóstico y a la estrategia operatoria en una intervención en el cuello de una paciente de 66 años que sufría de una patología de una glándula paratiroides.

Las otras dos operaciones fueron una cirugía de un cáncer en el colon, que se realizó gracias a técnicas digitales, y una cirugía del hígado, que se benefició de una máquina que aumentó las imágenes.

En diez años, este tipo de intervenciones serán la norma, estima el Dr. Marescaux, señalando que esas técnicas permiten además reducir la duración de la hospitalización y el traumatismo quirúrgico.

El objetivo de la utilización de cibercirugías es evitar pequeños detalles que a los cirujanos de carne y hueso en ocasiones se les complican como lo son: la precisión de los cortes o el temblor de las manos provocada por los nervios de realizar acciones complicadas o algunas otras situaciones. Lo que se busca en estas maquinas es darle una mayor precisión a las cirugías haciendo uso de la sensibilidad de sus acciones y no reemplazar a los cirujanos como se podría llegar a pensar. La cibercirugía busca proveer a los médicos de herramientas de alta tecnología que los ayuden a tener un mejor desempeño y por consiguiente poner lo menos posible en riesgo la vida del paciente.