Por Rocío Mellas

Pensar en interoperabilidad, información médica segura e intercambio transfronterizo de datos de salud es clave para comprender el modelo de red sanitaria europea, uno de los más avanzados en materia de informatización de la salud. 

En este informe, dos iniciativas que dan cuenta de los beneficios que el trabajo en red y la coordinación de los servicios de salud aportan para el desarrollo de sistemas sanitarios cada vez más eficientes. 

epSOS: Servicios abiertos e inteligentes para pacientes europeos  

Uno de los proyectos europeos de mayor envergadura en eSalud es, actualmente, epSOS (European Patients Smart Open Services). Cuenta con el apoyo económico de la Unión Europea, surge con el propósito de conectar la salud de todos los europeos, apuesta a la interoperabilidad y persigue un objetivo claro: lograr el intercambio transfronterizo de datos de salud para mejorar la atención sanitaria de los ciudadanos – incluso si se encuentran fuera de su país-. 

Las dificultades de interoperabilidad técnica y semántica, quizás, son los obstáculos más importantes a los que se enfrenta a diario esta iniciativa, implementada por primera vez en 2008. De hecho, las diferencias de desarrollo de las redes de tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) que existen entre los 23 países que adoptaron el proyecto epSOS son notables.

Para comprender mejor el funcionamiento de epSOS es primordial saber que se desarrolla en dos fases. La primera, que hoy en día sólo se ha implementado en 11 países, está compuesta por Patient Summary -acceso a un resumen de la historia clínica electrónica de los pacientes- y ePrescription -receta electrónica transfronteriza-. Y la segunda, que por ahora es un piloto, espera impulsar proyectos que faciliten la interoperabilidad (por ejemplo: el acceso del paciente a su Historia Clínica Resumida y la integración de los servicios de urgencia 112 y de los procesos de la Tarjeta Sanitaria Europea).

En este sentido, epSOS pone de manifiesto la necesidad de contar con una normalización de las terminologías clínicas y de la protección de datos para poder tender una red de salud cada vez más coordinada y segura.

Estándares técnicos internacionales

En lugar de desarrollar normas específicas y residuales, el proyecto epSOS adopta estándares internacionales y utiliza terminología WHO ICD10 y ATC, EDQM, SNOMED-CT, ISO, ISCO, HL7 e IHE para articular los conjuntos de datos y conceptos. A su vez, el intercambio de información entre los diferentes países involucrados se especifica mediante la adopción de los perfiles del organismo IHE (Integrating the Healthcare Enterprise). 

¿Qué compañías apoyan el proyecto epSOS?

Numerosas empresas especializadas en el ámbito de la eHealth contribuyen con su conocimiento y experiencia para avanzar en la construcción de una red europea de salud. Entre ellas se encuentran: 3M, Cisco, GE Healthcare, IBM, Indra, Microsoft y UBM Medica.

Fundamentalmente en ePrescription, uno de los interlocutores más comprometidos con la iniciativa es UBM Medica (Vademecum Internacional), que participa del proyecto en calidad de compañía experta en elaboración y codificación de información farmacológica estructurada y en formato electrónico.

PSIP: Seguridad del Paciente mediante Procedimientos Inteligentes de Medicación

A través de la implementación de aplicaciones informáticas, el proyecto PSIP (Patient Safety through Intelligent Procedures in Medication) se propone prevenir problemáticas asociadas a las Reacciones Adversas a Medicamentos (RAM).

En materia de seguridad del paciente, esta iniciativa busca generar conocimiento sobre las RAM. “El proyecto tiene como objetivo desarrollar aplicaciones informáticas innovadoras capaces de detectar automáticamente situaciones que puedan suponer un riesgo o que puedan proporcionar información relevante para advertir Reacciones Adversas a Medicamentos”, comenta Jean François Forget, Director de Estrategia y Desarrollo de Productos de Vidal (UBM Medica).

De este modo, PSIP plantea dos desafíos: identificar las RAM, por un lado, y prevenir su aparición, por otro. Ambos retos exigen máxima atención; se calcula que en Europa mueren más personas a causa de Reacciones Adversas a Medicamentos que por accidentes de tráfico. 

¿Cómo funciona?

El Proyecto PSIP ha trabajado en el desarrollo de herramientas capaces de analizar bases de datos y de facilitar el número de RAM existente en cada país, hospital o unidad médica que participa de la iniciativa. Esto le ha permitido describir e identificar el tipo, las consecuencias y las causas probables de las RAM detectadas. 

Ahora bien, ¿qué sucede una vez que las RAM han sido detectadas? Con el fin de identificar, caracterizar y adaptar un tratamiento para evitar potenciales Reacciones Adversas a Medicamentos, el proyecto les proporciona información a los profesionales sanitarios y a los pacientes. Para esto, se ha diseñado un sistema electrónico de soporte a la decisión (CDS) que incluye las reglas que permiten la detección de RAM. Asimismo, el sistema facilita las interacciones con otros medicamentos existentes en las bases de datos o en otras plataformas electrónicas complementarias que facilitan la prevención de las RAM.

Hacia un modelo de sanidad integralmente coordinada

Si bien ambos proyectos están en marcha, aún quedan ciertas cuestiones por resolver. La normalización de las terminologías clínicas y de la protección de datos es, probablemente, una de las más urgentes. Los proyectos epSOS y PSIP son un valor agregado y sirven como puntapié para continuar con el proceso de intercambio transfronterizo de datos de salud. Pensar en interoperabilidad es pensar en aplicar las TIC para mejorar el servicio de salud de los ciudadanos. Es, además, pensar en una red de sanidad integralmente coordinada y cada vez más segura.