Obtener una consulta médica a distancia, acceder a programas educativos sin necesidad de ir a un salón de clases o conseguir imágenes satelitales de la comunidad donde habitas es posible en Venezuela, gracias a la puesta en órbita de los satélites Simón Bolívar y Miranda.

De acuerdo con la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (Abae), estas herramientas satelitales han permitido el desarrollo de la telemedicina para la inclusión social en salud en zonas rurales y poblaciones indígenas para proveer servicios de medicina a distancia, como radiografías, ultrasonidos, resonancias magnéticas, mamografías, biopsias y videos, entre otros.

En el caso de teleducación, la herramienta permite la conectividad en zonas remotas desde cualquier centro público como infocentros, también la utilización de bibliotecas digitales y la interacción por videoconferencias.

El investigador de la Abae y presidente del Instituto Zuliano de Investigación Tecnológica (Inzit), ubicado en La Cañada de Urdaneta, Reinaldo Atencio, sostiene que desde que los satélites están en el espacio, el país goza de una nueva visión de lo que es la interacción, la comunicación y la información.

“Ahora estamos en una especie de gobiernos digitales, teleconferencias, infogobiernos y todo un conjunto de herramientas que permiten acercarnos más a las comunidades, a los estudiantes e investigadores.

Desde el instituto comenzamos un proceso de planificación a raíz de las imágenes obtenidas a través del satélite Miranda, ya no tenemos que comprar el servicio”, refiere Atencio.El presidente de Inzit apunta que en el caso del ‘Simón Bolívar’ se ha experimentado un impacto en lo que es la comunicación televisiva, en la creación de sistemas de bibliotecas digitales y a la incursión de nuevas áreas de investigación, sobre cómo idear fórmulas para fabricar satélites.Atencio resaltó que el instituto está formando a grupos de estudiantes investigadores para la fábrica de satélites que se construye en el interior del país y que se espera sea inaugurado en el primer trimestre del próximo año.

Para el profesor Giovanny Royero, director de la división de Geodesia de la facultad de Ingeniería de LUZ y adscrito al laboratorio de geodesia física y satelital, la generación de imágenes a través del ‘Miranda’ está suministrando información muy valiosa a universitarios e investigadores.

“En este momento hay dos estudiantes que están haciendo las tesis utilizando las imágenes que les provee el satélite.

Son de alta resolución y las envían en formato DVD de forma gratuita. Me parece que hemos dado un salto hacia la independencia tecnológica, porque el país se está ahorrando millones de dólares.

Podemos monitorear las fronteras, los cultivos, el comportamiento de los mares y ríos y tener control satelital de nuestro espacio”, explica Royero.

El experto indicó que es posible actualizar el catastro rural y dar respuesta a las geociencias de exploración y producción de petróleo y otras áreas del conocimiento como educación, la geografía del país y el ambiente.

Desde el punto de vista de Daniel Flores, profesor del departamento de circuito y comunicación de la escuela de ingeniería eléctrica de LUZ, el ‘Miranda’ y el ‘Simón Bolívar’ abre un conjunto de posibilidades en comunicación, observación, control, soberanía, desarrollo, educación e independencia tecnológica.

Flores confirma que las dos plataforma en órbita amplían la capacidad de Venezuela de abrirse en telemedicina y teleducación, puesto que a través de su fibra óptica la comunicación llega hasta los sitios más recónditos del país.

“Podemos tener un barrido de la corteza terrestre con el ‘Miranda’.

Podemos saber el crecimiento de los mares, conocer el tiempo de la sequía, los cultivos ilícitos, planificar en caso de inundaciones, verificar nuestras fronteras (…). Nos abrimos a las posibilidades de hacer satélites”, dijo Flores.

En octubre de 2008, el Gobierno nacional lanzó al espacio, por primera vez en la historia del país, el satélite Simón Bolívar que cumple funciones en materia de telefonía, transmisión de información, acceso y transmisión de mensajes por internet.

Cuatro años más tarde puso en órbita el satélite Francisco Miranda, en cooperación con la República Popular China.

El 28 de septiembre de 2012 a las 11:42 pm hora local, fue el lanzamiento del equipo para obtener información más precisa sobre el comportamiento del Lago de Maracaibo.

En la frontera, este satélite puede servir para detectar cultivos ilícitos y monitorear la superficie de producción de algún rubro y, además, va a beneficiar a la industria petrolera.

Fuente: panorama.com.ve