Iniciativas buscan aprovechar el potencial de los teléfonos móviles para entregar información a los pacientes o realizar el seguimiento de patologías.  Cristián González Considerando que cada vez son más asequibles y llegan a gran parte de la población, diversas iniciativas internacionales han comenzado a utilizar los teléfonos celulares como una herramienta de promoción y control de salud en sectores con escaso o difícil acceso a centros hospitalarios.

Cuidado a distancia a mujeres embarazadas, apoyo a personas con VIH o mensajes recordatorios de vacunas o control de enfermedades son algunos de los programas que ya han comenzado a aplicarse en diferentes puntos del globo.

En Chile, por ejemplo, el Ministerio de Salud iniciará en enero un programa de control a pacientes con tuberculosis. En el país, cada año más de 2.400 personas contraen esta enfermedad y cinco mueren a la semana por su causa.

Según fuentes del Minsal, mediante mensajes de texto la idea es enviar información y hacer un seguimiento de la evolución de los pacientes durante su tratamiento.

En el mismo mes, algo similar se hará con pacientes con diabetes tipo 2, según cuenta Ilta Lange, de la Escuela de Enfermería de la U. Católica y directora del proyecto que se realizará en conjunto con la Municipalidad de Puente Alto.

 

Se trata de incentivar, tras una primera consulta, a personas sospechosas de tener diabetes a realizarse chequeos para confirmar el diagnóstico. Se sabe que alrededor del 40% de estos pacientes no vuelven al consultorio y pueden pasar un par de años antes de enterarse que tienen la enfermedad, lo que es un riesgo para su salud.

La iniciativa cuenta con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que está fomentando varios proyectos en América Latina y el Caribe -donde más de dos tercios de la población tiene celular-, a través del programa Ciudadano Móvil.

 Rafael Anta, especialista en tecnologías de la información y comunicación del BID, destacó durante el lanzamiento del programa que en América Latina “”la penetración de celulares es de alrededor de 80%, e incluso el aparato más básico puede enviar y recibir mensajes de texto; por eso, nos propusimos detectar problemas que pudieran enfrentarse con estos aparatos””.

En Perú se desarrolla una aplicación para el cuidado prenatal de las mujeres embarazadas, llamado WaWaNet. El doctor Walter Curioso, de la U. Peruana Cayetano Heredia, de Lima, explica que se envían a las futuras madres mensajes educativos, preventivos y de resultados de exámenes.

Tras el parto, los mensajes abordan consejos de salud materno-infantil y el cuidado de la guagua en los primeros meses.””Aquí también estamos usando dispositivos móviles para apoyar la adherencia al tratamiento entre los pacientes con VIH y diabetes. Para recordarles que tomen una medicina, les enviamos mensajes motivacionales como ‘Es la hora de tu vida’ “”, explica el médico.

Al otro lado de la cordillera, los argentinos han desarrollado una aplicación para la detección temprana y reacción inmediata ante focos de dengue y Chagas.

En Paraguay, el gobierno creó un sistema para la detección y alerta precoz de brotes de dengue a través de celulares.

 México también trabaja en el tema. Desde octubre, los padres mexicanos pueden inscribirse en un proyecto liderado por el Ministerio de Salud mexicano que les permite recibir mensajes de texto en sus celulares, recordándoles las fechas de vacunación de sus hijos menores de cinco años.

El Instituto Carlos Slim de la Salud, en Ciudad de México, también está involucrado en proyectos de este tipo, como el “”Diabediario””, que recuerda a los pacientes con diabetes sobre el uso de medicamentos y el control de indicadores clave como el peso, la presión arterial y los niveles de glucosa. 

400 millones de personas en América Latina y el Caribe tienen un teléfono celular, según datos del BID.

Fuente: El Mercurio