Su objetivo es consolidar en el río Napo (Perú) trabajos de investigación sobre tecnologías de comunicaciones, la sostenibilidad de redes rurales y la mejora de los servicios sanitarios de la zona, según informó el servicio de información científica SINC.

Con cerca de 500 kilómetros de largo, esta red lineal recorre el río Napo, un afluente del Amazonas desde la ciudad de Iquitos hasta Cabo Pantoja, en la frontera con Ecuador. En saltos de entre 20 y 60 Kilómetros va recorriendo los establecimientos de salud rurales, que así quedan conectados con sus centros de referencia.

Esta no es, no obstante, la primera ya han desplegado varias redes de comunicaciones rurales en zonas aisladas de América Latina que han servido para ir probando y depurando los resultados de I+D.

La red del Napo permite evaluar los desarrollos actuales del grupo investigador en aplicaciones de telediagnóstico, tales como un tele-estetoscopio digital recientemente desarrollado por este grupo en colaboración con Fundatel (Argentina). 

Este dispositivo permitiría a un médico remoto escuchar en tiempo real el sonido resultante de la auscultación de un paciente por un técnico sanitario en un puesto rural, permitiendo un primer diagnóstico inmediato de algunas patologías respiratorias y cardiacas.

En el fondo de esta línea de investigación está la realidad de un tercio de la población mundial que vive en zonas rurales de países en vías de desarrollo sin cobertura de ninguna red de comunicaciones terrestres. La incomunicación tiene un impacto negativo en muchos servicios básicos, como por ejemplo los servicios de salud.

Son muchas las zonas de enorme extensión en que los puestos de salud están muy dispersos, escasamente dotados, y atendidos por un único técnico sanitario que debe hacer frente a toda clase de casos clínicos, para los que precisaría del apoyo de los médicos de su centro de referencia, con los que no tiene ninguna forma de comunicación.

El grupo de investigadores liderados por los profesores Andrés Martínez y Javier Simó trata de adaptar y optimizar tecnologías de comunicaciones inalámbricas que permitan extender decenas o cientos de kilómetros la conectividad a la red telefónica y a Internet, así como el soporte de servicios de telemedicina de bajo costo que puedan emplearse sobre estas redes para mejorar la calidad de la atención sanitaria en puestos de salud rurales aislados.

Fuente: Info Region Agencia de Prensa ambiental