Con el avance de las nuevas tecnologías, son varios los países que apostaron por la digitalización de las historias clínicas de los pacientes. Sin embargo, la Argentina todavía está lejos de esa realidad, a pesar de que existen algunos ejemplos aislados en instituciones privadas. Datos ilegibles, números tachados, páginas perdidas o en mal estado; la historia clínica tradicional (en papel) parece obsoleta en el siglo XXI. Pero, a pesar de los avances tecnológicos, continúa siendo el documento que utilizan los médicos para registrar por escrito toda la información sobre la salud de sus pacientes. ¿Por qué en la Argentina no se extendió el uso de la historia clínica electrónica (HCE), a diferencia de países como EE.UU., España y Uruguay?

La falta de una legislación adecuada y la resistencia de muchos profesionales a adoptar esta nueva herramienta son dos de los factores clave que atentan contra la difusión e implementación de la HCE, según se concluyó en el Primer Congreso IT Salud-Tecnología y Logística de la Información, Legalidad y Confidencialidad y Logística de la Información aplicadas a la Gestión Hospitalaria que finalizó el viernes en Salta, y del que participaron más de 500 profesionales.

Utilidad. La HCE se basa en un software que permite al médico registrar y consultar por medio de una PC el estado clínico de cada paciente, como así también sus antecedentes, alergias, factores de riesgo y resultados de laboratorio. Además, democratiza la información porque posibilita a las personas acceder a su propia historia clínica.

“El registro médico electrónico es vital para la medicina actual en pos de mejorar la calidad de atención de los pacientes y optimizar los costos, ya que se evita la repetición de estudios y se facilita el seguimiento de los casos. La tecnología ya está, sólo falta decisión política y capacitar al personal”, sostuvo Joan María Adserá, de la red de salud Xarxa Santa Tecla de Cataluña, España, donde en cinco años se logró informatizar y conectar en red a 69 hospitales públicos.

Esta Fundación puso en marcha en la Argentina un sistema de gestión hospitalaria electrónica en el Hospital Materno Infantil “El Milagro” de la ciudad de Salta. Para esto, se compraron 250 computadoras y se capacitó a 1.200 profesionales. “El nivel de aceptación varió según el grupo etario. Los más jóvenes se adaptaron enseguida; en cambio hubo reticencias a completar los datos de la HCE en los mayores. Falta conciencia de que el futuro es de la medicina informática”, explicó Javier Singla, director de ese hospital.

Inversión. Además de la resistencia del personal de salud, la implementación de la HCE tiene obstáculos legales. La mayoría de los centros asistenciales que digitalizaron las historias clínicas de sus pacientes, como el Hospital Italiano o el Austral, de Buenos Aires, tienen también su copia en papel ya que la Ley obliga a mantener estos registros quince años. Otro de los inconvenientes es la falta de inversión en tecnología.

“En 2008, el Estado gastó $ 600 millones en juicios por mala praxis, muchos inventados en base a hacer desaparecer la historia clínica. Ese dinero se debería invertir en informatizar al sistema de salud.”, exhortó Daniel de Abrantes, de la empresa de digitalización de datos Plumada. “La misma sociedad va ir exigiendo migrar hacia un soporte digital y el traspaso será más costoso y traumático. Por eso es bueno comenzar a debatir este tema en Argentina”, concluyó.

Fuente: Florencia Ballarino Diario Perfil