Por Fernando Gámiz

Pedro Kremer, Director de Monitoreo y Supervisión del Ministerio de Salud de la Nación, reflexiona acerca de los desafíos argentinos en materia de e-Salud, en exclusiva para E-Health Reporter Latin America. 

¿Cómo evalúa a los avances de e-health en el país?

En términos generales, la situación ha mejorado sustancialmente. Estamos teniendo tecnologías de  información y comunicación que eran inexistentes en el estado y ahora no solamente existen en el estado sino que también están  siendo modelo de aprendizaje para otras instituciones públicas y  privadas.

Sin embargo, la interoperabilidad sigue siendo un desafío. ¿De qué manera se puede avanzar?

Hay por lo menos dos líneas de abordaje distintas. Una es cómo diseñar las interfaces necesarias de los sistemas existentes que hoy no resultan interoperables, y hay una actividad de ingeniería, de inteligencia, de diseño que hay que llevar adelante porque hubo hasta este momento mucho desarrollo que hoy nos cuesta conectar. Eso es con lo hecho hasta ahora, y lo que hay que hacer de acá en más es generar una regulación para que todos los desarrollos que se creen de acá en adelante cumplan con unos ciertos códigos que aún le garanticen interoperabilidad en el futuro, eso hay que regularlo y de alguna manera legislarlo también.

En este sentido, es muy importante el trabajo en conjunto entre el área privada y el área pública. ¿Qué iniciativas emprende el Ministerio de Salud?

El Ministerio, por un lado, busca aprender del sector privado y, por otro, le ofrece al sector privado toda su producción. En términos de articulación, hay muchas líneas porque compartimos los recursos humanos especializados. El punto que tiene el Estado, y que necesita de alguna manera resguardar, es que todos los desarrollos que se hacen en el marco público sean de código abierto, que cumplan con determinados criterios, incluidos la interoperabilidad obviamente. Por lo cual, en muchos casos necesitamos desarrollar nosotros para garantizar no quedar enganchados en algunos emprendimientos privados que después nos generan una dependencia que como Estado no podemos tener.

¿Qué hace falta para lograr una historia clínica electrónica única nacional?

Bueno, primero hace falta sentarse y seleccionar un modelo porque no hay. Hay múltiples modelos y la verdad no hay uno excelente y otros malos, hay muchos muy buenos, el tema es sentarse y definir. Esto es interesante porque cuando digo modelo no me refiero a una selección de una herramienta informática, sino un modelo de datos que uno asume como datos básicos que necesita y dice: “Bueno, agregaré todo lo que sea pero ninguna historia clínica del país debe dejar de contener esta información. Esa es la discusión que hay que dar. Si los pacientes se van de un lugar a otro, no es lógico que cada lugar tenga una historia clínica.

¿Hay algún proyecto vigente?

Sí, en el marco del Plan Argentina Conectada, que en realidad está liderado por todo lo que es hardware, el Ministerio de Planificación está desarrollando un modelo de datos para informatizar historias clínicas que se va a poner a disposición. También hay un trabajo provincia a provincia.

¿En qué año puede llegar a estar listo?

En los próximos dos años probablemente, porque están trabajando desde hace dos años ya.

En materia de e-Salud, ¿cómo posicionaría a la Argentina a nivel internacional?

Ahí hay dos dimensiones, una internacional y otra regional. En lo internacional hay otros países que nos llevan mucho en términos de desarrollo, te podría nombrar: Canadá, Inglaterra, mismo España, hay países con mucho desarrollo. Hay dialogo con ellos y nosotros estamos observándolos para definir qué podemos adaptar y qué no podemos adaptar, realmente no podemos importar nada sin mirarlo críticamente. Después hay otra dimensión, que es la regional, donde Argentina claramente está adelante. Tenemos conversaciones de pares con Chile y Brasil en algunos aspectos, pero si tengo que mencionar el resto de los países de Latinoamérica: Paraguay, Bolivia, Perú y Colombia, en cierto sentido, nosotros estamos mucho más avanzados.