Por Rocío Bao

Estela Izquierdo es jefa y directora técnica del Servicio de Farmacia del Sanatorio Güemes de Buenos Aires. Además, se desempeña como vicepresidenta de la Asociación Argentina de Auditoría y Gestión Sanitaria (SADAM). Recientemente ha presidido la IV Conferencia: “Avances y Soluciones Técnicas en la Implementación del Sistema Nacional de Trazabilidad de Medicamentos”.

En una entrevista exclusiva para E-Health Reporter Latin America, dialoga acerca de la seguridad del paciente, de los avances en la aplicación del SNT y de las propuestas vigentes para la optimización del sistema.

En el encuentro “Medicamentos: Trazabilidad y seguridad del paciente”, afirmó que la Ley de Trazabilidad de Medicamentos es una oportunidad para mejorar la seguridad del paciente. ¿Considera que la normativa actual suple esta área? 

La seguridad del paciente no sólo tiene relación con los temas vinculados a la trazabilidad del  medicamento. Lo que nos permite la implementación del Sistema Nacional de Trazabilidad (SNT) es asegurar la procedencia del medicamento a lo largo de toda la cadena de comercialización e implementar los medios necesarios -dentro de los tiempos de cada lugar de internación- para llegar al pie de cama del paciente y, con esto, verificar los 5 pasos correctos: paciente correcto, hora correcta, medicamento correcto, dosis correcta y vía de administración correcta.

También mencionó que para que los procesos de trazabilidad se puedan llevar adelante en las instituciones es necesario rever la cultura de cada lugar. ¿Qué aspectos considera que hay que rever?    

La implementación del sistema de trazabilidad en una institución es un proyecto que involucra a todos; desde la dirección hasta los distintos sectores que estén en algunas de las etapas de la cadena de flujo del medicamento; desde su adquisición hasta la administración a los pacientes. Para poder llevar adelante los cambios necesarios para la implementación de la trazabilidad, hay que rever procesos  en los distintos sectores, los cuales deben ser consensuados (aquí entra en juego la cultura de cada lugar), y el personal debe ser capacitado para que se llegue con éxito a la implementación.

Ante el panorama de crecimiento de la ANMAT, ¿cuál es su perspectiva de mejoras para los próximos años? 

Considero que el SNT es un modelo que llegó para quedarse, que irrumpió en nuestro país ante situaciones de falsificación, irregularidades y robos, pero que a medida que se vaya avanzando se irán superando y acomodando muchos procesos que se realizaban en la cadena de comercialización y que no estaban dentro de los lineamientos correctos. Para poder trazar productos de uso masivo se va a requerir de una adaptación general  de toda la cadena de comercialización, dado el volumen importante de unidades a las que nos estamos refiriendo, como así también en el área asistencial va a ser necesario que las ampollas y comprimidos vengan identificados desde sus laboratorios de origen; de lo contrario, cada centro asistencial se tendría que transformar en una línea de producción de reenvasado y reetiquetado.

Según la ANMAT, sólo se podrían hacer devoluciones en el sistema dentro de las dos horas. ¿Cómo se manejan en estos casos desde el Sanatorio Güemes?

En el Sanatorio Güemes estamos  informando a la ANMAT la recepción y estamos comenzando a informar el paciente sólo en los casos en los que nos aseguramos que él mismo lo recibe en el momento, y esto es confirmado. En la mayoría de los lugares asistenciales que están trazando, lo hacen con la recepción, y algunos pocos lo realizan para pacientes puntuales, de medicación de alto costo y baja incidencia. Cada institución tendrá que evaluar en qué momento informa a la ANMAT qué medicación fue consumida por cada paciente, teniendo en cuenta que si el dato no es seguro y luego hay una devolución, se corre el riesgo de tener que descartar la medicación.

¿Tienen pensado extenderse en el sistema de trazabilidad, es decir, llegar al pie de cama del paciente?

Sí, en el Sanatorio estamos realizando en el Hospital de Día Oncológico nuestra primera prueba de pie de cama: al paciente en admisión se le coloca una pulsera identificatoria con sus datos (incluido el tipo de esquema que se viene a aplicar).Por otro lado, tenemos la trazabilidad interna de toda la medicación oncológica y de alto costo enviada por terceros, como así también la que adquiere el Sanatorio. Luego, preparamos las mezclas en nuestra propia área de fraccionamiento de citostáticos asignándole a cada mezcla un código Data Matrix y este código lo hacemos viajar a nuestra indicación de la historia clínica electrónica de ambulatorio. De esta forma, cuando el paciente se sienta en el sillón de HDO, se verifica la correlación entre el esquema de medicación, el paciente y la enfermera que la va a administrar. Una vez que todo es confirmado, comienza la infusión y se informan a la ANMAT los medicamentos que fueron administrados.