Una herramienta idónea que garantice una correcta farmacovigilancia en centros de salud debería cumplir los estándares establecidos por el Consejo de Salubridad General de México para la certificación de hospitales mexicanos; y muy especialmente el estándar indispensable M.M.U 5.1 de la Joint Commission International referente al Manejo y Uso de Medicamentos – Medication Management and Use (MMU)-.

Las herramientas que ayudan en procesos de certificación a hospitales mexicanos deberían poder evaluar la idoneidad del fármaco, su dosis, frecuencia y vía de administración, si existen duplicidades terapéuticas, alergias o sensibilidades en ese determinado fármaco o si se dan interacciones reales o potenciales entre el medicamento y otro medicamento y/o alimento/s. También es recomendable tener en cuenta el peso del paciente y demás información fisiológica del mismo así como observar si en el momento de la prescripción de un medicamento se producen otras contraindicaciones -como puede ser una alerta renal o hepática-. Pero además de las cuestiones técnicas, es necesario que la herramienta que permitirá conseguir la certificación de un hospital realice actualizaciones periódicas de su software para que puedan ser verificadas interacciones entre fármacos y alergias a fármacos.

Teniendo en cuenta estas premisas, el sistema de conocimiento farmacológico Vademecum Data Solutions (de Vademecum Internacional) fue seleccionado por la Coordinación de Unidades Médicas de Alta Especialidad del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) como el recurso electrónico más apegado a los requerimientos que indica el Estándar M.M.U 5.1, lo que ha valido para que varios hospitales del país tengan en cuenta esta herramienta a la hora de solicitar la certificación.

Es el caso del Hospital privado San José de Ciudad Obregón, en el estado de Sonora. En este centro hospitalario, la Coordinadora Médica de la Certificación es la Doctora Karla Patricia Rentería, quien comentó que decidieron adquirir la herramienta de Vademecum para su uso en el hospital porque se encontraban en proceso de certificación y necesitaban un programa que cumpliera con los estándares de idoneidad de medicamentos y sirviera para realizar procesos de conciliación de forma ágil. 

“Nos pareció que el programa de Vademecum era el que mejor cumplía o estaba más apegado a estos estándares de calidad exigidos y ya llevamos casi un año utilizándolo”, señaló la Doctora Rentería. A su vez, reconoció que la herramienta ayudó bastante en los puntos de los criterios de certificación tanto para obtener la acreditación en el Hospital San José de Ciudad de Obregón como la del Hospital San José de Hermosillo, otro centro asistencial del mismo grupo que también utiliza esta aplicación.

“Una de las cosas que más me gustó de esta solución es que Vademecum Data Solutions es útil para prácticamente todos los puntos que describe el estándar MMU 5.1 de la Joint Commission, por tanto consideramos que se trataba de una buena herramienta para implementar y mejorar los incipientes procesos de idoneidad y conciliación en la prescripción que actualmente no cuentan con muchos recursos humanos y la ayuda de herramientas informáticas es indispensable”, explicó la Coordinadora Médica de la Certificación del Hospital San José.

Interacciones y contraindicaciones, lo más destacado

Entre los beneficios más destacados de Vademecum Data Solutions, la Doctora Rentería se inclina por las interacciones y contraindicaciones: “Esta herramienta muestra las interacciones y el riesgo de medicación, así como las alternativas, y si hay contraindicaciones por patología clínica, resultados de laboratorio y alergias a medicamentos”. 

Por eso, indicó la Doctora, el sistema de información farmacológica es útil tanto en hospitales públicos como privados. “He tenido la oportunidad de trabajar también en la sanidad pública y herramientas como ésta es algo que hace bastante falta, ya que el volumen de pacientes en centros públicos es bastante elevado y así se evitarían riesgos en cuanto a medicación”, ejemplificó.

Los médicos y farmacéuticos del Hospital San José de Ciudad Obregón ya han incluido la herramienta de Vademecum en su rutina de trabajo, y buena muestra de ello es que los médicos emplean esta aplicación diariamente con cada paciente que ingresa al servicio de hospitalización. “Vademecum Data Solutions ya es parte de nuestro proceder diario en el hospital, desde que ingresa el paciente a hospitalización y en cada cambio de indicaciones médicas”, apuntó la Dra. Rentería.

Desde el momento que ingresa el paciente se inicia el registro en el programa de Vademecum Data Solutions con los datos de sexo, peso, talla, alergias y patologías agregadas y, una vez terminado este proceso, se buscan las interacciones. En caso de que aparezcan, se habla con el médico tratante y se realiza el cambio de la indicación, así como nueva idoneidad. En ocasiones hay medicamentos que aún no se encuentran en la aplicación -que está en constante crecimiento- sin embargo, para la Doctora Rentería, ello no supone problema ya que se encuentran en permanente contacto con el proveedor y pueden comunicarle cualquier incidencia o ausencia de información. “La respuesta del proveedor es inmediata y enseguida vemos que se agrega el medicamento que falta”, reconoció la especialista.

Invertir en calidad y seguridad, un acierto

La inversión en herramientas de este tipo conlleva beneficios para los centros hospitalarios, ya que estos explotan el recurso y obtienen mejoras en la calidad y seguridad de sus prescripciones y, por ende, logran una mejor atención al paciente. En el caso concreto de la experiencia del Hospital San José de Ciudad Obregón, en menos de un año que llevan utilizando la aplicación de Vademecum ya se han detectado varias interacciones y, valorando riesgo-beneficio, se han retirado indicaciones, lo que ha redundado en una disminución de costos, pues un riesgo de este calibre tendría hasta implicaciones legales.

En definitiva, contar con programas que aportan calidad y seguridad en los procesos de prescripción de fármacos no sólo ahorra trabajo al personal clínico del centro hospitalario al momento de realizar los procesos y mejorar la seguridad del paciente, sino que además resulta una buena práctica fundamental para los centros que optan a la obtención de una certificación.