Investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) diseñaron un dispositivo portátil que detecta rápidamente trastornos infecciosos, con el objetivo de facilitar el diagnóstico en poblaciones aisladas o de bajos recursos.

“”Es muy distinto tomar una muestra de sangre en algún paraje de Santiago del Estero y llevarlo a un centro en Buenos Aires o en Córdoba, a hacer esa misma determinación en el momento y en el lugar””, afirmó el doctor en química Carlos Moina, director del proyecto.

Según el especialista, la idea es que pueda haber un dispositivo en los centros de atención más aislados para realizar los análisis y detectar, en no más de diez minutos, las enfermedades activas y las que pueden incorporarse en un futuro.

El funcionamiento de la plataforma de diagnóstico se basa en la formación del complejo antígeno-anticuerpo y la generación de una señal eléctrica que avisa si la enfermedad está presente.

“”Si una persona está infectada con Chagas, por ejemplo, genera anticuerpos contra eso; entonces el antígeno, que es una proteína que se une específicamente a determinado anticuerpo para detectar una enfermedad, formaría el complejo que se necesita para que el dispositivo nos avise con una señal eléctrica””, explicó Moina.

Para que pueda utilizarse en hospitales o centros de atención primaria, el dispositivo Nanopoc es portátil, fácil de manejar y de bajo costo -rondaría los mil dólares-. Además, puede ser controlado y alimentado a través de conexión USB o corriente de línea y, adelantaron, en poco tiempo se probará la posibilidad de recargarlo con celdas solares para que sea capaz de adptarse a las zonas alejadas de la red de tendido eléctrico.

Moina aseguró que buscan descentralizar la detección de las enfermedades y dijo: “Como el dispositivo será muy accesible desde el precio y la manipulación de las muestras, la idea es que se pueda utilizar en hospitales regionales””.

La tecnología, aplicable en salud humana y sanidad animal, permitirá el seguimiento de enfermedades infecciosas como la brucelosis, el mal de Chagas, el síndrome urémico hemolítico (SUH) y la aftosa.

El prototipo nació a partir de un trabajo interdisciplinario con el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad Nacional de San Martín y tres empresas. Actualmente se encuentra en etapa de validación, mediante la prueba de más de 300 mil sueros y la autorización de dos organismos reguladores: la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Por eso, estiman que la distribución y aplicación efectiva se concretará en los próximos meses.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la República argentina financió el desarrollo de la plataforma de nanosensores y bionanoinsumos para el diagnóstico in-situ, también llamado “point-of-care” (POC), a través de un subsidio de $13.045.155.

Fuente: Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva