Santiago. Enfermarse y acceder a los sistemas de salud en Latinoamérica no es broma. Con matices positivos y negativos, en general, la salud de la región no destaca por ser una de las mejores del mundo. Y no es que los profesionales de esta parte del planeta sean menos que sus pares europeos o asiáticos, al contrario, muchos de ellos, como es el caso de los cubanos, tienen grandes avances en conocimiento médico.

 

Pero lo cierto es que Latinoamérica en esta área, al igual que en otras, está al debe, pues no se ha puesto al día con los avances tecnológicos que le permitan un mayor desarrollo. Por ejemplo, en Inglaterra hace varios años el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) informatizó todo su sistema sanitario, generando que pacientes se puedan atender en cualquier centro asistencial del país con la seguridad de que sus datos personales están accesibles para el médico de turno.

 

Aquella, es una de las varias ventajas con las que cuenta el NHS inglés, dice Mariano Groiso, ingeniero informático y líder de Salud para Sudamérica de IBM, quien participó de la iniciativa europea y pretende replicarla en la región. En entrevista con Aetecno, nos cuenta más detalles sobre el sistema de informatización de la salud.

 

– ¿La tecnología médica en Latinoamérica está consolidada o aún está en una etapa primaria?

 

– Está en una primera fase. Yo vengo de trabajar 9 años en Londres en el proyecto de informatización del NHS, que es una iniciativa modelo en el mundo. Por mi trabajo allá, estuve viajando constantemente a Latinoamérica presentando el proyecto de Inglaterra a distintos países de la region. Acá lo que vi es que está recién explotando el tema, en una fase anterior de lo que está en Europa y Estados Unidos eso sí.

 

– ¿Pero en qué niveles? Entiendo que el proyecto NHS tiene que ver con informatizar los procesos, pero no se refiere a avances en equipamiento médico…  

– Yo estoy hablando más desde lado informático, no tanto desde el punto de vista de los aparatos médicos.

 

– Entonces, desde el punto de vista informático, ¿esta primera fase de la región implica una descordinación de la información en los centros de salud?

 

– Sí, hay una disparidad muy grande. En Latinoamérica hay hospitales que están bastante informatizados y otros que no tienen nada. Lo mismo pasa entre ciudades y regiones de Latinoamérica. Por ejemplo, hay países que están armando programas a nivel nacional como México, que está desarrollando un proyecto de historia clínica a nivel nacional, integrando lo público con lo privado y también hay otros países como Brasil con proyectos regionales, donde cada uno de los 27 estados arma su propio proyecto de historia clínica única mientras el ministerio de Salud trata de integrarlas. Cada país  tiene su particularidad.

 

– Pero en términos generales, ¿qué país se está tomando más enserio la integración entre tecnología y salud?

 

– Chile es un país muy avanzado, porque el gobierno está invirtiendo mucho en tecnología en esta área. En muchos países de Sudamérica, la tecnología llega primero desde el área privada, por ejemplo, en Colombia las instituciones top de salud están cada vez más informatizadas pero en el gobierno les hace falta bastante, hay recién un plan que está avanzando. En cambio, en Chile ya hay un plan de TI para el ministerio de Salud con proyectos y presupuesto determinado, lo que representa un modelo para Latinoamérica.

 

– En este sentido, usted cree que pasar a una segunda etapa tiene que ver más con decisiones de gobiernos que de privados?

 

– Efectivamente la parte pública es muy importante. Así como en Inglaterra el Primer Ministro Tonny Balir definió que se iba hacer en todo el sistema público, en Latinoamérica falta eso también: la voluntad política de los distintos países.

 

– Ahora, ¿en qué aporta, en términos concretos, este modelo informático para los usuarios y empresas?

 

– Lo primero y más importante, es el beneficio para los clientes y la calidad de atención. Acá con la tecnología se eficienta el sistema y mejora la atención, con accesos más rápidos y de mejor calidad con evaluación de los resultados de esa atención de salud. Luego, también es importante la eficientización de la gestión ahorrando costos, ya sea para el gobierno, empresas de aseguramiento de la salud, o los hospitales privados.

 

– ¿Qué significa específicamente para usted que un país de la región asuma un modelo de gestión en salud eficiente? ¿Qué áreas se deben intervenir?

 

– Lo más importante es prevenir enfermedades y para eso el manejo en redes es clave. La tecnología, integrando historia clínica con la atención primaria y secundaria, también es muy importante. El diagnostico a distancia o telemedicina es muy importante para el desarrollo de Latinoamérica y sus zonas rurales, donde siempre faltan médicos. Así se pueden bajar costos diagnosticando a pacientes sin necesidad de transportarlos. Esas son las cosas más importantes.

 

– ¿Cómo se maneja la seguridad de datos personales del paciente con una ficha única universal y disponible desde cualquier dispositivo en cualquier hospital?

 

– Es un tema muy importante y sensible. En Inglaterra, luego que comenzó el proyecto NHS el gobierno tuvo que aprobar una ley para que los pacientes pudieran elegir si queiren o no que se vea su información. Ahora, en los países donde se están desarrollando esos proyectos también es muy importante que los gobiernos piensen en estos temas de confidencialidad que tienen que ver con la ley y la tecnología.

 

– ¿Se lo pregunto porque esta información sirve para bases de datos de aseguradoras, farmacias, etcétera? Es fácil establecer perfiles de pacientes o grupos con esta información…

 

– Sí, esa información hay que cuidarla mucho. No se puede estar traspasando o vendiendo. En todo caso, esta es basado en roles donde se puede acceder de acuerdo al rol (número de identificación personal) del médico, quien puede ver la información de acuerdo a la relación legítima que tenga con ese paciente. Todo eso está en el sistema.

 

– Me imagino que la comercialización de esa información está reglamentada y multada en países como Inglaterra…

 

– Sí, hay unas multas muy grandes en todo lo que es confidencialidad y en lo que es salud, todavía más porque este es un contrato muy estricto que hizo ese gobierno con todas las empresas proveedoras de tecnología.

 

– ¿Los problemas derivados de la protección de datos personales de los pacientes son una barrera de entrada hoy en la región para el ingreso de esta tecnología?

 

– Siempre hay resistencia, porque obviamente cada uno lo ve desde su punto de vista. Hay gente que no le interesa que esa información esté en la red o en una base de datos central y por otro lado, están los médicos que siempre están un poco en contra de cambiar sus procesos o de la tecnología. Por eso es muy importante todo el tema de gestión del cambio en todos estos proyectos. Es todo un proceso de convencimiento, tan o más importante que la tecnología.   

 

Fuente: Sergi Jara Román, America Economía