Por Paulina De Cesare 

Las tecnologías móviles se han convertido en un instrumento más. En todo el mundo, los profesionales realizan consultas remotas a otros expertos a diario, especialmente durante emergencias. Y Latinoamérica no se queda atrás. Muchos gobiernos de la región están implementado políticas sanitarias para utilizar la telemedicina dentro y fuera del país, y los resultados parecen ser exitosos.

Un caso reciente es el de la región de Atacama, Chile. Allí, el Departamento de Gestión Sectorial de TIC y de Telemedicina de la División de Gestión de Redes Asistenciales instaló equipos que permitirán realizar teleconsultas en dos instituciones sanitarias. Se trata del Hospital de Vallenar y del Centro de Salud Familiar, ambos en la provincia de Huasco. De esta forma, los médicos clínicos podrán contactarse con especialistas que los guiarán y les indicarán cómo captar imágenes y signos vitales que deriven en el diagnóstico del paciente. Además, se realizarán consultas a distancia de especialidades como dermatología, oftalmología y otorrinolaringología. Los equipos podrán conectarse vía cable de red, Wi-Fi o tarjeta SIM.

Otro ejemplo de la utilidad de la telemedicina durante una emergencia es el caso un soldado colombiano de 22 años -cuyo nombre no se puede revelar porque está prohibido identificar a pacientes del Hospital Militar- que fue atendido en mayo de 2014 tras un enfrentamiento con guerrilleros en la selva de Guaviare. Allí, el jefe de cirugía les detalló a los expertos cuáles eran las lesiones del soldado (en la región abdominal, colon, páncreas, hígado e intestinos), a través de una teleconferencia que conectó a facultades y hospitales de varios países. Gracias a los aportes de médicos de universidades estadounidenses de Miami, Florida, y Oregón, a las brasileñas de Sao Paulo, Campinas, y Amazonas, a la panameña de Santo Tomás, al Hospital de Trauma de Estambul, y al centro de avanzada de Estados Unidos en Irak, el joven sobrevivió.

Siguiendo esta línea, una herramienta innovadora es la que creó el Centro de Traumatología Ryder del Hospital Jackson Memorial de la Universidad de Miami: una red que conecta a doce universidades y hospitales de América con 36 centros de Europa y Asia, sin costos económicos por las teleconferencias. Este sistema funciona las 24 horas, los siete días de la semana; y los hospitales sólo tienen que realizar una inversión inicial de diez mil dólares en equipamiento y de setenta mensuales por mantenimiento. Lo interesante es que cualquier centro educativo de postgrado con formación de especialistas en cirugía de trauma y emergencia puede integrarse a esta red.

En un artículo publicado en la revista de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha destacado como iniciativas de éxito a algunas implementaciones en países latinos, como la red de telemedicina del Antiplano de Bolivia, que ha mejorado el acceso a la atención médica especializada en centros de salud alejados, y la red de telesalud de Minas Gerais, que permite al personal efectuar diagnósticos a distancia y promover la educación médica continuada.