Por Daniela Chueke

El resultado del encuentro con Andrés Fernández y Javier Carnicero fue una amena charla sobre la experiencia española y las soluciones que la informática médica puede ofrecer a la Región. Con el plus de una primicia: la inminente salida de un manual de salud electrónica
para directivos de salud, con mirada latinoamericana, que estará disponible en
la web.

Ehealth Reporter Latin America: En su presentación durante el congreso de SUIS y SUEIIDISS en Uruguay usted sostuvo que las TIC en salud ya son una tecnología
sanitaria más, tan necesaria como cualquier otra. ¿Cómo llegó a esta conclusión?

Javier Carnicero: Efectivamente, eso creo. Hace años se consideraba que un médico de familia en España pasaba su consulta con un estetoscopio, un martillo de reflejos, papel y lápiz y ya está, quizá también contaba con un aparato para medir la presión. Después incorporaron a la consulta el uso de un electrocardiógrafo, y, entre varios médicos
compartían un espirómetro. Hoy ya no se concibe que un médico en su consultorio
tenga sólo un martillo de reflejos y un estetoscopio.

EHRLA: ¿Cree que los médicos españoles ya se habituaron al uso de las TIC en su consultorio?

JC.: Desde hace diez años en España cuando uno entra a la consulta de su médico de familia, éste tiene una pantalla de ordenador y la utiliza, lee el informe de la historia clínica
electrónica que le resulta muy útil porque le ahorra diez minutos de interrogatorio al paciente. Ya tiene la información, por ejemplo de que el día anterior su paciente estuvo en urgencias y de dieron determinado tratamiento; también tiene a su disposición un resultado analítico que antes tardaba varios días en llegar, quizá por correo ahora lo ve en la pantalla del ordenador inmediatamente después de que el médico de laboratorio lo ha validado. Entonces esto se ha convertido en un instrumento de trabajo más, como el martillo para analizar los reflejos o el estetoscopio. Por eso digo que es una tecnología sanitaria más como la resonancia magnética o el TAC. Pero también creo que hay que estar, como decimos en España, para “las duras y las maduras”, hay que estar para los beneficios pero también para los costes. Esto significa que las TIC sanitarias tienen que demostrar que son seguras, efectivas y que tienen valor añadido, y ese tipo de evaluación es la que tenemos que acostumbrarnos a realizar permanentemente. Ningún servicio púbico responsable compra un equipo de resonancia magnética sin averiguar si es necesario, si es efectivo, si va a mejorar la calidad. Lo mismo pasa con esto.

EHRLA: Y en cuanto a los beneficios para el médico en la práctica, ¿cómo se demuestran?

JC: Hay que subrayar el valor de las TIC para mejorar la seguridad de los pacientes reduciendo los errores de medicación o mejorar la rapidez en que se instala un tratamiento y eso hay que expresarlo con números.

Andrés Fernández: A todo eso que dice Javier, para nuestro caso en Latinoamérica habría que agregar el tema del acceso. Es un tema clave para nosotros porque tenemos una gran cantidad de población con un acceso muy limitado a servicios de salud y por lo tanto cuando hablamos de evaluación una de las cosas que deberíamos ya comenzar a evaluar es cómo con la implantación de las TIC y, especialmente, con aplicaciones de telemedicina, estamos mejorando el acceso de los pacientes que viven en zonas aisladas o que pertenecen a poblaciones vulnerables, y ahora sí podrían estar comenzando a recibir atención oportuna.

EHRLA: En ese sentido se conocen distintas experiencias de telemedicina que se llevan adelante en Amazonia o en Perú, incluso en Argentina recientemente se destacó el caso de la localidad de Mercedes que acaba de ser premiada. Sin embargo, sobre su efectividad concreta todavía, como usted señaló, no se conocen evaluaciones. También parece clave, además de contar con un sistema informático adecuado, la disponibilidad de los recursos humanos que puedan usar estas tecnologías ¿Hay suficientes?

AF: Estamos de acuerdo en que hay necesidades de capacitación de recursos humanos para utilizar telemedicina en zonas remotas y hay que tener en cuenta especialmente que no
suele haber médicos. En zonas remotas lo más frecuente es encontrar un auxiliar de salud o algún líder local que tuvo la oportunidad de enterarse de estos temas, y ellos necesitan un entrenamiento para poder utilizar la tecnología que se está poniendo a su disposición. Se está dando situaciones bien interesantes en algunos lugares como por ejemplo Panamá, que en un pueblo tiene instalado un servicio de telemedicina y exactamente en el box de al lado atiende el chaman.

EHRLA: ¿Podemos decir que la informática médica está respondiendo a distintas necesidades en Europa que en Latinoamérica?

JC: Hay aspectos comunes, como es la posibilidad para los médicos de contar con información, y hay otros, que son más útiles en América que en Europa, como el caso de la telemedicina, para nosotros no suele ser una dificultad el acceso físico a los centros de salud. Pero por ejemplo en situaciones de escasez de recursos humanos también puede ser
una solución. En Canarias por ejemplo tenemos telemedicina. También las fuerzas armadas, tienen misiones en el extranjero, por ejemplo en Afganistán, etc. y para ellos sí que es muy
útil; para el sistema sanitario lo es menos. En cambio, sí es útil por ejemplo para facilitar el acceso y evitar desplazamiento por ejemplo en el caso de diabéticos y pacientes crónicos. Por ejemplo contamos con retinógrafos que permiten hacer a distancia el control de fondo de ojos.

EHRLA: ¿Existe algún tipo de colaboración formalizado entre la experiencia española y latinoamericana que tal vez es más incipiente?

AF: En estos temas la CEPAL comenzó a incursionar gracias a una importante colaboración de la Comisión Europea y, en ese contexto, nosotros establecimos contacto con la SEIS, de donde proviene Javier y estamos desarrollando en conjunto varias iniciativas. Entre ellas, una muy importante para nuestros gobiernos: el desarrollo de un manual de salud electrónica para directivos de sistemas de salud que esperamos poder distribuir a partir de
fines de este año o inicios del próximo.

EHRLA. ¿El manual estará disponible en la web?
AF: Sí, claro. Se distribuirán ejemplares impresos, pero va a estar disponible en la web de la CEPAL, tanto en castellano como en inglés para los países del Caribe y los europeos. Aquí enfrentamos problemas comunes, porque si bien hay especificidades también hay problemas
comunes. Y uno de esos problemas comunes es que hay que convencer a las autoridades sobre qué cosas hay que hacer, por qué y cómo.

JC. Este manual se presentará como una ayuda educativa para presentar un proyecto ante las autoridades. Por ejemplo si queremos demostrar a un jefe nuestro por qué necesitamos instalar un sistema de información en el laboratorio, para eso está el documento éste. Tiene la doble función de que se pueda usar de forma instrumental en el trabajo y como fundamento para argumentar frente a tomadores de decisiones.

EHRLA: Hay algún tipo de subsidio o financiación para gobiernos o se enfocan en el diagnostico?

AF. El mandato que tenemos de la Comisión Europea es básicamente difundir experiencias que puedan ser replicables por distintos países de la región. Nuestro esfuerzo ha estabdo
enfocado básicamente en dos cosas: una que es generar redes de colaboración entre expertos de la región y con Europa; pero también levantar y sistematizar experiencias que sean útiles de difundir.

EHRLA: ¿Cuáles son esas experiencias?

AF: Vamos a publicar, y estará disponible en la web también, la experiencia del Hospital
Italiano de Buenos Aires, del Uruguay la experiencia de FEMI en salud digital con financiamiento del BID y esperamos pronto hacer el levantamiento del programa SOS Telemedicina de la universidad central de Venezuela. En Chile hay varias iniciativas pero la que nos ha parecido más relevante, para mostrar distintas cosas, es cómo se ha implementado la conectividad en los distintos servicios de salud a lo largo del país. Se montó una infraestructura sobre la cual ahora es posible instalar nuevos sistemas de información e incluso ofrecer algunos servicios de telemedicina.