En el mundo existen siete billones de suscripciones a servicios de telefonía móvil y un reciente estudio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) revela que las enfermedades prevenibles continúan siendo la principal causa de muerte en niños menores a cinco años. ¿Entonces, cómo podría colaborar la mHealth?

“Mientras que el objetivo de reducir la mortalidad infantil, dispuesto en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), no se ha alcanzado, acelerar la mejora de la salud infantil y maternal es una prioridad mundial”, comienza una de las últimas investigaciones de la entidad dependiente de la ONU.

Tomando como punto de partida estas cifras, la OPS llevó adelante un estudio titulado “Evaluación formativa de un programa de salud móvil propuesto para el manejo de las enfermedades de la infancia en un entorno del Perú con recursos limitados”. El objetivo de este trabajo fue evaluar el nivel de aceptación que un programa mHealth para mejorar la salud de los niños tendría en comunidades en vías de desarrollo.

Los autores del texto son T. A. Calderón (Universidad de Pensilvania, Estados Unidos), H. Martin (Departamento de Pediatría de la escuela de Medicina de San Francisco de la Universidad de California, EEUU), K. Volpicelli (Geneva Global, EEUU), A. M. Buttenheim (Departamento de Familia y Salud Comunitaria de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Pensilvania, EEUU), C. Díaz y E. Gozzer (ambos del Departamento de Salud Pública, Administración y Ciencias Sociales de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, Perú).

Los profesionales tomaron como muestra a 220 madres de entre 18 y 44 años de edad, habitantes de Cono Norte, en la región peruana de Arequipa. Todas ellas fueron elegidas aleatoriamente y tienen como mínimo un hijo de menor de cinco años. El sondeo consistió en una encuesta cuyas preguntas buscaron analizar las tendencias en cuanto a la posesión de celulares y la viabilidad e interés de un proyecto mHealth en las diferentes categorías sociodemográficas.

Como principal noción, los expertos demostraron que el nivel de capacidad de usar el teléfono móvil se asocia directamente con la intención de la mujer de participar en el programa en salud. Además, el estudio arrojó los siguientes resultados:

  • Un 95% de las participantes tienen acceso a un teléfono móvil y el 82,3% de ellas tiene uno propio.
  • El 86,8% se mostró interesada en recibir asesoramiento acerca de salud infantil en su celular.
  • El 86,4% utilizaría su celular para buscar ayuda en caso de enfermedad de un familiar.
  • El 50% estaba interesada en realizar preguntas sobre salud a través de su celular.
  • El 44,6% quiso recibir información general sobre salud por SMS.
  • El 27,3% utilizaría recordatorios sobre citas médicas y el 25,5 sobre medicaciones.
  • El 92% estuvo de acuerdo con la afirmación “Definitivamente usaré este servicio mHealth” y sólo el 2,7 estuvo en desacuerdo.
  • El 74% expresó que los servicios mHealth deben ser gratuitos.

La investigación concluyó en la confirmación del acceso general a teléfonos móviles y la habilidad suficiente de la comunidad para enviar y recibir mensajes de texto. Además, el elevado interés en el uso de esta tecnología con finalidades sanitarias indicó el valor potencial de un programa de salud móvil. “La mHealth es una herramienta revolucionaria reconocida como un prometedor enfoque para abordar desafíos sanitarios a nivel global”, señala el estudio.