El nuevo Convenio Marco de Soluciones Informáticas de Salud de Chile (SIDRA II) ha puesto especial hincapié en la gestión de la información sobre medicamentos y en la gestión de las herramientas de soporte a la decisión clínica involucradas en el propio circuito de medicación. De hecho, no es de extrañar tanto esfuerzo en dotar a los sistemas de información de una gestión óptima, ya que en el 2011 la World Health Organization (WHO) llevó a cabo el Estudio Latinoamericano de Eventos Adversos (IBEAS) y reveló que:

-1 de cada 10 ingresos hospitalarios está relacionado a reacciones adversas de medicamentos¹

-Los errores en relación con la medicación generan un alto costo a los sistemas de salud, dado que traen aparejados días adicionales de hospitalización y, en consecuencia, más recursos.

Si se implementaran sistemas inteligentes de ayuda a la decisión clínica con soporte en gestión, prevención de errores y alertas pertinentes, los pacientes no correrían riesgos y los centros sanitarios ahorrarían costos y recursos. Ahora bien, en este sentido, es preciso analizar cómo el Convenio Marco pretende adoptar una serie de requerimientos que permitirían mejorar la seguridad del paciente y prevenir errores de medicación en todo el ciclo del medicamento y en cada sistema de información. Esto se encuentra, concretamente, en los apartados del SPC.4.2.1. relativos a la detección de interacciones medicamentosas y de alergias.

 Gestión de las interacciones medicamento-medicamento

A. ¿Qué nos dice el Convenio Marco de Soluciones Informáticas de Salud?

El convenio exige soporte para la detección y alertas por interacción entre medicamentos prescritos a un paciente (SPC.4.2.1: revisión del uso de drogas y alertas pertinentes).

B. ¿A qué fases del proceso de medicación contempla?

1. Al proceso de prescripción de fármacos nuevos a un paciente determinado

2. Al proceso de administración de fármacos –última instancia para detectar posibles interacciones entre medicamentos en aras de prevenir un efecto adverso potencial

Sin embargo, como se describe en el punto APC.4.2.1, también debe proveerse un sistema inteligente al momento de la preparación: a la hora de realizar la validación y conciliación farmacéutica, habrá que presentar a demanda posibles interacciones entre fármacos, labor que en los últimos años está cobrando mayor relevancia en países latinoamericanos debido a la exigencias de organismos de certificación sanitaria, como la Joint Commission International. En la misma línea, el convenio solicita aplicar chequeos para asegurar que la dispensación de determinados medicamentos es acorde a un diagnóstico terapéutico correcto y, en muchos casos, financiado por el Sistema de Salud público correspondiente.

C. ¿Cómo implementar sistemas inteligentes de ayuda para evitar la fatiga de alertas?

Al momento de implantar nuevos sistemas de alerta, debemos preguntarnos cómo afectará o modificará la práctica clínica. Por eso hay que prestar atención al cálculo de las posibles interacciones a partir de las propiedades del medicamento en su conjunto, es decir, tomando en cuenta su principio activo, su dosis y su forma/vía de administración; tal y como lo define el modelo de SNOMED CT (Systematized Nomenclature of Medicine – Clinical Terms).

Las alertas de interacciones se deben clasificar por niveles de gravedad o relevancia clínica, por ello, las mejores prácticas distinguen cuatro niveles:

  1. Contraindicación
  2. Combinación no recomendada
  3. Precaución
  4. Tomar en cuenta

Cada institución u hospital tendrá que decidir y justificar qué nivel de gravedad quiere visualizar dentro de su solución informática, ya que los sistemas deberán ofrecer la posibilidad de capturar y almacenar las razones para anular o “saltearse” determinados niveles de alertas/advertencias.

Finalmente será importante disponer de un sistema que permita detectar interacciones de medicamentos con alimentos y hierbas para optimizar la dieta recomendada o pautada al paciente; sin obviar, claro, la reducción del riesgo de que aparezcan otros efectos adversos por la ingesta de determinadas sustancias durante un tratamiento.

Gestión de las alergias del paciente relacionadas con su prescripción

A. ¿Qué nos dice el Convenio Marco de Soluciones Informáticas de Salud?

El convenio intenta impulsar una gestión del catálogo de alergias de forma estructurada y con la adopción de estándares a fin de que dejemos a un lado las anotaciones o mensajes tipo “texto” que no aportan valor o bien son difíciles de explotar en los sistemas de información. De tal forma, nos invita a administrar la lista de alergias y a chequearlas en el punto SPC.4.2.1 (revisión del uso de drogas incluyendo alertas pertinentes para alergias).

B. ¿A qué fases del proceso de medicación contempla?

1. Al proceso de prescripción de fármacos

2. A la inclusión de nuevos medicamentos que requieren de soporte a la decisión clínica -por si pudieran aparecer alergias medicamentosas directas o cruzadas

Asimismo, el convenio recomienda que los chequeos o alertas se muestren en el proceso de conciliación farmacéutica y en la administración llevada a cabo por el personal de enfermería.

C. ¿Cómo implementar el catálogo de alergias y garantizar una seguridad máxima para el paciente?

La lista de alergias a medicamentos se modela, idealmente, a partir de dos listados elaborados con vocabulario controlado o estructurado: uno de moléculas (por ejemplo, amoxicilina) y otro de clases de alergias (por ejemplo, hipersensibilidad a las penicilinas). En la actualidad, la terminología clínica SNOMED CT modela ambos listados.

Con una adecuada relación jerárquica, el catálogo podrá alertarnos de las alergias cruzadas, que son el foco más complicado de abordar. De todas formas, claro está, la comprobación del riesgo de reacciones alérgicas entre los medicamentos y las alergias conocidas del paciente deberán incluir las reacciones de sensibilidad cruzadas.

¹ IBEAS : a pioneer study on patient safety in Latin America WHO/IER/PSP/2010.3 World Health Organization 2011. La investigación se llevó a cabo en 58 hospitales (11 379 pacientes) de Argentina, Colombia, Costa Rica, México y Perú.

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 DATO: Hay tiempo para aplicar a la licitación del Convenio Marco SIDRA II hasta el 9 de junio de 2016.