Por Victoria Malek*

Aun así, mi compañero Adrian Royffer y yo hemos emprendido un proyecto piloto para abrir conocimiento y datos en el sistema de salud en Argentina. Específicamente, el proyecto busca crear un sistema abierto para la interoperabilidad entre las instituciones de salud generando una plataforma de datos abiertos efectiva, en el que el acceso a la información sobre disponibilidad de plazas sea libre, no solo para hospitales y aseguradoras de salud sino también para los pacientes. En otros países como Alemania o Suecia, esto se conoce como una red de hospitales, pero en América Latina y el Caribe, es una novedad.

Hemos entendido la importancia de la colaboración activa y eficaz entre instituciones de este gremio ya que en la actualidad, cuando hay que internar o derivar a un paciente en Argentina, el personal administrativo del hospital y de la Obra Social van llamando uno por uno a los centros afiliados para conocer la disponibilidad. Este proceso lleva a tener pacientes esperando por plazas durante horas y hasta días, cuando muchas veces hay camas disponibles en otros hospitales, pero no son visibles porque hasta ahora no tienen donde publicarlas. Esto repercute tanto en la salud de los pacientes como en la eficiencia del personal médico y no médico, generando pérdidas de tiempo y dinero, pero fundamentalmente afectando negativamente a la salud de los pacientes. Mejorar este sistema necesita un proceso de innovación importante.

A continuación, compartiremos algunas lecciones aprendidas; barreras que hemos enfrentado y soluciones que hemos encontrado para continuar el proceso de innovación:

1. Aversión al Riesgo

Innovar conlleva asumir riesgos y adoptar nuevas maneras de hacer las cosas. Esto es difícil de lograr cuando existe una resistencia a cambiar costumbres arraigadas y la forma de abordar un proceso que se viene haciendo de la misma manera por décadas. Pocos quieren ser los primeros en cambiar estos sistemas, sobretodo si no hay beneficio tangible a corto plazo o si no existe un servicio de referencia que les permita comparar las posibilidades de generación de valor que ofrece una herramienta. Además, el presupuesto de las instituciones generalmente se va mayoritariamente en sueldos y la manutención de equipos existentes, por lo que queda poco margen para renovar equipos o innovar en procesos.

Sin embargo, las instituciones no son reticentes al cambio per se, sino que muchas veces están tapadas por lo urgente y no tienen tiempo ni recursos para buscarle nuevas soluciones a viejos problemas.

Solución: Canal Complementario. Frente a la resistencia al cambio, se deben diseñar las propuestas como un camino alternativo que no obligue a las instituciones a modificar sus procesos de trabajo actuales. Por ejemplo, en nuestro caso concreto con el sistema de salud, para el período de adopción planteamos que las instituciones continúen buscando camas de la misma manera que hasta ahora -manual, individual y telefónicamente- y que recién luego de sobrepasar un tiempo de espera prudente sin conseguir plaza, prueben utilizando nuestra plataforma.

2. Identificando una oportunidad para innovar

Es importante entender el contexto del área donde se busca crear nuevas soluciones. En nuestro caso, la salud privada en Argentina es un sector concentrado. Solo cinco empresas monopolizan el 75% de la facturación mientras que el 25% restante se reparte entre 60 empresas. (IEPS, 2011). Esto dificulta el surgimiento de proyectos independientes resultando en una barrera de entrada al mercado.

Solución: Empoderar al consumidor final. Nos hemos propuesto como objetivo buscar nuevas formas de generar valor para el consumidor final, en este caso los pacientes. La idea es que ellos mismos tengan acceso “en tiempo real” y por geolocalización a las plazas disponibles acorde a su patología y plan de salud, información que hasta el momento sólo es conocida por los prestadores. Así, potenciamos sus posibilidades de participación en el proceso de toma de decisiones, que en última instancia afectan su propia salud. Ante un mercado cerrado, hay distintos actores que, con la información disponible, pueden romper viejos esquemas.

3. Poca Inversión Semilla y Largos Tiempos de Ejecución

El acceso a capital semilla en proyectos radicados en Argentina por mucho tiempo fue una misión casi imposible. Los fondos son escasos y se asignan a cuentagotas, lo que resulta desalentador. Además, en muchos casos, como los relativos a la salud, los tiempos en la toma de decisiones son muy largos, lo que juega en contra a la hora de probar tecnologías y metodologías modernas. El feedback se retrasa y se hace difícil la iteración. Una forma de trabajo basada en el descubrimiento a prueba y error de modelos de negocios (tipo Lean) son difíciles de extrapolar directamente. Si conseguimos desarrollar este proyecto en Argentina, estamos convencidos que escalar a otros países que no presenten este tipo de problemática, será relativamente más sencillo, como ejemplo de Innovación Inversa.

Solución: Wizard of Oz testing. Es una metodología de trabajo que posibilita probar una hipótesis sobre los problemas que encuentran los destinatarios de la herramienta y evaluar si la solución propuesta se adapta a sus necesidades de uso reales. Se le brinda al cliente la experiencia de estar interactuando con el software, tal como se propone que funcionará en su versión final, pero se demoran las tareas de programación de las funcionalidades que se desea evaluar, hasta validar la hipótesis propuesta.

La realidad en la que vivimos nos empuja constantemente a ser ingeniosos e innovar para solucionar desafíos de desarrollo. Es por eso que, desde esta iniciativa, proyectada para lanzar su versión beta en junio de 2017, apostamos a la innovación tecnológica y uso de datos abiertos para afrontar desafíos que plantea el servicio de salud. ¿Podrá América Latina y el Caribe empatar a India o China y servir como semillero de proyectos tecnológicos que promuevan la comunicación a través de datos abiertos?

* Victoria Malek es médica de la Universidad de Buenos Aires con experiencia en Medicina Interna en la Universidad de Yale, USA y Enfermedades Tropicales de la Universidad de Malaya (Kuala Lumpur, Malasia). Está pronta a comenzar su PhD en el London School of Hygiene and Tropical Medicine. Su pasión por la Informática en Salud fue desarrollada en Singularity University 2015.

Fuente:  https://blogs.iadb.org/abierto-al-publico/