Cinco años atrás, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció la puesta en marcha de la llamada Estrategia y Plan de Acción sobre eSalud, con el objetivo de que todos los países miembros tuvieran un objetivo regional que los motivara y los comprometiera a trabajar en el tema, en sintonía con lo que estaba sucediendo a nivel global. Myrna Marti, asesora dentro del área de Gestión del Conocimiento, Bioética e Investigación de la OPS, reflexiona para eHealth Reporter acerca de los resultados de la Tercera Encuesta Global sobre eSalud de la OMS, y lo que aportó el Examen de Mitad de Período presentado en junio en Washington. Y hace un balance sobre los avances conseguidos y los desafíos pendientes.

  • ¿Qué enseñanzas dejaron los resultados esta nueva encuesta global?
  • El objetivo de la encuesta fue proveer a los tomadores de decisiones datos y evidencia para que faciliten la adopción y la puesta en marcha de servicios digitales para el desarrollo de los sistemas de salud. Próximamente se publicará un informe comparativo a nivel global y un informe específico sobre las Américas en el que estamos trabajando. De nuestra región participaron 19 países: Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos de América, Guatemala, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago y Uruguay. Comparando rápidamente con información anterior, se ve un aumento constante de la voluntad política y la adopción de medidas en relación a la eSalud, lo que ha favorecido el uso y asignación de los recursos necesarios.
  • ¿Puede adelantar algo del informe sobre las Américas?
  • Según un análisis preliminar de los datos de estos países, más del 60% de los encuestados indica que dispone de una política o estrategia nacional de eSalud; el 53% reconoce contar con un sistema de registro electrónico de salud a nivel nacional; y más de la mitad de los países tienen algún programa de salud móvil (mSalud) patrocinado por el gobierno. En cambio, sólo el 21% evaluó a nivel nacional programas de Telesalud oficiales. Por otra parte, el 94% dispone de legislación para proteger la privacidad de los datos personales de las personas, independientemente del formato (papel o digital). Entre los principales desafíos pendientes están incrementar la evaluación de los proyectos e iniciativas patrocinados por los gobiernos y revisar que las legislaciones nacionales estén preparadas para los cambios que constantemente introduce la tecnología.

 

  • ¿Podría señalar ejemplos claros de los beneficios de la eSalud para la región?
  • El avance de la eSalud es inevitable. Lo único que me atrevo a decir acerca de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y su aplicación en cualquier ámbito es que sólo puede mejorar y crecer. En cada país hay cosas muy valiosas, se puede resaltar un programa muy interesante de Paraguay en telemedicina orientado al telediagnóstico por imágenes (electrocardiograma, tomografías y ecografías), el que ahora estamos ayudando a evaluar. Y Brasil tiene casos hermosos de cómo aún con grandes extensiones de territorio se puede llegar a cada paciente (Belo Horizonte y su tele-electrocardiograma, por ejemplo). Los invito a revisar nuestra publicación “Conversaciones sobre eSalud”, donde enumeramos varias de estas interesantes iniciativas.
  • ¿Cuáles son las áreas de eSalud mejor desarrolladas y cuáles las menos?
  • En todas las áreas hay desarrollos parejos, pero si tengo que mencionar necesidades, hay que focalizar en la evolución del área legal y el área de interoperabilidad e infraestructura. Legalmente es necesario que los países establezcan paquetes de leyes y reglamentaciones que se complementen para facilitar ciertos desarrollos y, sobre todo, temas de seguridad del paciente y los datos. La interoperabilidad también es una necesidad, más que nada al interior de los países. Se desarrollan todavía proyectos aislados dentro de los gobiernos, sin interconexión con otros y que no se comunican entre sí, de manera que la información queda aislada, coartando la posibilidad de compartir los datos entre diferentes desarrollos tecnológicos y beneficiar así tanto a los tomadores de decisión (para que presenten mejores políticas basadas en la realidad) como a la gente. La infraestructura es, a mi modo de ver, el área más caótica en desarrollo, tanto dentro de los países como a nivel regional y creo que se debe a que la incorporación de infraestructura tecnológica (ya sea para acceso a internet o de equipamientos), depende de más una decisión integral de Estado que de la posibilidad de acceder a subsidios para la compra de equipos, que es lo que pasa hoy en día en la mayoría de los estados.

 

  • ¿Cómo es la situación de América latina y el Caribe en eHealth en comparación con el resto de las regiones del mundo?
  • En América Latina la situación es desigual dentro de sí misma, con lo cual la comparación con el resto de las regiones no podría ser muy pareja. Nosotros tenemos una región tan diversa en cuanto a acceso y a desarrollos –no sólo en este campo, sino en todos los de la salud–, que resulta difícil comparar.

 

  • Dentro de la región, ¿cuáles son los países que más han avanzado en la implementación de las TICs en salud y cuáles son los más rezagados?
  • Para la OPS, la eSalud tiene áreas como Infraestructura; Estándares e Interoperabilidad, mSalud; Telemedicina\Telesalud; Legislación; Políticas; Historia Clínica Electrónica; eGobierno; Afabetización Digital; Sistemas de Información. Todos los países se destacan en algo o, al menos, tienen más avances en unos que en otros, entonces comparar puede resultar injusto.

 

  • ¿Cuál debe ser el rol de los Estados en relación a la eSalud?
  • El rol más fuerte es el de la regulación y el desarrollo de políticas que permitan que se puedan ejecutar programas integrados de eSalud en todas las esferas, para que a través del uso de las TICs pueda lograrse la tan ansiada Cobertura y Acceso Universal en Salud. Y así llegar a aquellos que están en los lugares más remotos con la misma calidad de atención que reciben quienes están en las grandes ciudades. Un gran reto que tenemos es el diseño y la ejecución de políticas de eSalud a largo plazo, que trasciendan los gobiernos que las crean.

 

  • ¿Cuánto peso tienen hoy las iniciativas privadas y cuánto las públicas en las implementaciones existentes?
  • En este campo, público y privado se complementan y no compiten necesariamente.

 

  • ¿Qué opina de la proliferación de apps de salud? ¿Deben estar reguladas?
  • No creo que deban ser reguladas; es la gente y el uso que les dan lo que las regula y determina su vida útil. Si les sirven, son buenas.