El referente en proyectos de transformación digital de Deloitte S-LATAM destaca la importancia de acompañar la implementación de nuevas tecnologías desde equipos multidisciplinarios e insiste en la necesidad de medir el valor real que aportan estas soluciones.
Por Rocío Maure
Tras su presentación en HIMSS México y de cara a una nueva presentación en HIMSS Colombia la semana próxima, Antonio Martínez Colorado, Socio Líder de Ciencias de la Vida y Cuidado de la Salud de S-LATAM, conversó en exclusiva con E-Health Reporter Latin America sobre la situación de la salud digital a nivel regional, y la importancia de la visión multidisciplinaria y la medición del valor para implementar iniciativas de transformación digital.
. Recientemente, participó en HIMSS México, y en breve Deloitte estará también presente en HIMSS Colombia. ¿Qué relevancia considera que tienen estos espacios de intercambio?
Uno de los ejes de la estrategia de Deloitte es la aportación de eminencia. Como firma, buscamos compartir a nivel global y regional nuestros aprendizajes y las tendencias en términos de transformación en salud. HIMSS es un escaparate muy potente, porque una de sus fortalezas, al igual que Deloitte, es que trabaja de forma global y hay una muy buena conexión con lo que viene ocurriendo en Latinoamérica. Entonces, para nosotros es un espacio natural, muy alineado con lo que intentamos impulsar.
Además, a nivel regional, HIMSS es una buena oportunidad para conectarse con actores del sistema, que en algunos casos son la competencia con la que también colaboramos; en otros casos, son startups con las que complementamos nuestra oferta; también asisten representantes gubernamentales y de políticas públicas, que nos ayudan a posicionarnos e impulsar proyectos a nivel del ecosistema; y por supuesto que también está la participación de los clientes que tenemos y aspiramos a tener. Para nosotros es un espacio muy enriquecedor.
. ¿Cómo describiría la situación actual de la salud digital en Latinoamérica? ¿Cuáles son los principales obstáculos que aún debe sortear la región?
En todos los países hay problemas similares, con distintos niveles de urgencia e importancia, y que no son distintos a los problemas a nivel global. El primero es un problema de acceso: en la mayoría de los países de Latinoamérica, el sistema de salud público afronta desafíos de agilidad, de resolver la lista de espera que no para de crecer, sobre todo después de la pandemia, con escasos recursos y desafíos importantes de gestión. También hay fragmentación, tanto del financiamiento como de los procesos y de la tecnología que permite tomar decisiones de salud pública.
El segundo gran problema es la escasa inversión en prevención y promoción de la salud. Es algo que afecta al sector público y al privado, ya que es más costoso prevenir que curar. En el sector privado, los incentivos no siempre son los correctos. Mayoritariamente, los modelos de pago son fee for service, por lo que no se paga en función de resultados y esto atenta contra la prevención. Hay algunas experiencias, como en Colombia y Chile, que están avanzando hacia la paquetización de la salud, es decir, a pagar según el diagnóstico, para que el sistema de salud sea más eficiente.
En la mayoría de los países también hay un problema de financiamiento. En México, puntualmente, es un poco distinto, pero como las aseguradoras están obteniendo una rentabilidad cada vez más baja, las grandes compañías están cuestionando el modelo de aseguramiento de salud privada. En otros mercados, como el colombiano o el chileno, la paquetización genera mayor eficiencia.
Desde ya, todo esto requiere tecnología para transformar los sistemas y los procesos. Por último, vemos un incipiente interés en Latinoamérica por acelerar la transformación digital como habilitador para generar eficiencia.
. ¿Cómo aborda Deloitte esos desafíos? ¿Qué diferenciales tiene su propuesta?
Nuestra propuesta diferenciadora es el abordaje multidisciplinario, ya que los problemas suelen tener múltiples factores. Si se abordan solo desde la tecnología, quedan relegados aspectos fundamentales, como la transformación cultural, la gestión del cambio, la parte regulatoria, la ciberseguridad. Nosotros trabajamos con equipos formados por especialistas en cada una de esas aristas.
Además, en los últimos 20 años hemos crecido mucho en la red de alianzas y ecosistemas. Tenemos alianzas con las mayores fabricantes de sistemas de HCE, de HIS y de interoperabilidad del mundo. Por último, otro diferencial importante es la capacidad de acceder a la red global para buscar experiencias comparadas o proyectos similares en otros países y aprender de ellos. Los proyectos fallan en muchas partes del mundo, no solo en Latinoamérica, y podemos aprender de eso.
. ¿Qué rol considera que debe cumplir la historia clínica electrónica en un esquema de salud digital?
Hasta ahora, las HCE se han centrado en ser herramientas de uso de los hospitales para automatizar los procesos de atención. En nuestra opinión, las historias clínicas electrónicas de próxima generación deberían ser un ecosistema de servicios para conectarse con los distintos actores. Es decir, una puerta de entrada digital de relacionamiento con el financiador, eventualmente con el regulador, para comunicarse con los pacientes, para desarrollar investigación con la industria farmacéutica.
A su vez, la segunda arista para destacar es que la HCE debe ayudar a los profesionales clínicos. Hicimos un estudio en EE. UU. sobre el nivel de satisfacción de los profesionales con la HCE en un mercado maduro y los niveles no fueron tan altos como se esperaba. Los grandes fabricantes no han conseguido agregar demasiado valor en el día a día de los médicos, que siguen invirtiendo mucho tiempo en la HCE. Por eso, queremos aprovechar las capacidades de tecnologías como la IA para generar impacto.
Como tercer punto, quiero resaltar que hoy en día las HCE son episódicas, relatos de lo que sucedió a lo largo de la atención. Nosotros creemos que van a evolucionar para tener información de prevención y promoción de la salud, con una mayor integración de los planes de salud del mundo del aseguramiento. Para nosotros, el futuro de la salud implica cada vez menos hospitales de complejidad y más clínicas de alto nivel de especialización. Y para que eso ocurra, debemos tener una HCE realmente interoperable y conectada con el ecosistema.
. Muchos referentes suelen afirmar que no se puede mejorar lo que no se puede medir. ¿Qué importancia le atribuyen a medir el valor de las herramientas digitales que implementa una organización?
Es importante porque la tecnología está creciendo a un nivel exponencial y cuando hay un avance tecnológico tan acelerado, donde el ciclo de innovación se reduce enormemente, si no trabajas en un framework para medir el valor, es posible que se desarrollen proyectos de gran inversión con escasos resultados.
Deloitte tiene un framework que se ocupa de incorporar la medición de valor desde el diseño del proyecto: cómo definir un modelo de creación de valor, los distintos KPI, establecer la propiedad de esos KPI, definir los parámetros iniciales para comparar los resultados, etc.
Cuando los proyectos se lideran únicamente desde la tecnología, este tipo de mediciones se suelen dejar de lado, por eso nuestra propuesta en proyectos tan transformadores donde la IA es un pilar estratégico de crecimiento, recomendamos tener una mirada integral, con la medición de valor en el centro.
. ¿En qué países latinoamericanos están trabajando actualmente y cuáles son los objetivos a corto plazo de la división salud de Deloitte en la región?
Estamos presentes en todos los países de Latinoamérica. La mayor parte de los proyectos los tenemos en México, Colombia, en Argentina, Perú y Chile. Actualmente, estamos trabajando en proyectos de distinta índole: como ayudar a diseñar la estrategia de transformación digital, ayudar a justificar las inversiones en adquisición de tecnología, y en proyectos de transformación cuando ya se seleccionaron las tecnologías.
También estamos apostando fuerte en nuestra oferta de Smart Diagnostics, para reducir el tiempo de diagnóstico del cáncer. Estamos trabajando con varios partners en el área de anatomía patológica. En la industria farmacéutica, estamos trabajando en estudios de acceso al mercado para insertar nuevos medicamentos y dispositivos médicos. A su vez, somos fuertes en merchant acquisitions: en Latinoamérica, tenemos mercados en expansión y consolidación, por lo que se dan muchos procesos de compra, adquisiciones de compañía, y normalmente detrás de esos procesos hay una transformación operacional gigantesca para que las compañías se homogenicen.
Además, estamos invirtiendo en ciberseguridad en salud y en sostenibilidad. Tenemos un área muy potente en sostenibilidad, ya que todos los hospitales del mundo generan el 5% de gases de efecto invernadero, y creemos que no se trata solo de invertir en infraestructura y tecnologías, sino de hacerlo de manera sostenible.
En Latinoamérica hay mucho por hacer y estamos trabajando en proyectos muy desafiantes. Hay que seguir empujando para lograr más acceso a la salud y mayor prevención.

