En una nueva edición de este evento que reúne a los principales actores de instituciones gubernamentales y de salud chilenas, tanto del ámbito público como privado, a las empresas de tecnología que trabajan en la región y especialistas en salud digital, el foco estuvo en la importancia de la interoperabilidad y en los proyectos que se están implementando para lograr este objetivo a nivel nacional.
Por Rocío Maure y Daniela R. Blumenthal
Luego de la bienvenida a la 5.a edición de HIMSS Chile por parte de Daniela R. Blumenthal, Directora de este medio, junto al Dr. Mariano Groiso, HIMSS Advisor para Latinoamérica, quienes agradecieron a los partners estratégicos – el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS) y la Universidad del Desarrollo – así como a los sponsors, moderadores y panelistas, el Dr. Bernardo Martorell, Subsecretario de Redes Asistenciales, en representación de la Ministra de salud, destacó que “el hecho de no interoperar hace que los pacientes no accedan a las prestaciones que necesitan, que no haya trazabilidad del proceso asistencial, que no llegue el proceso preventivo a tiempo. Chile tiene grandes ventajas: una gran red asistencial pública con 2500 puntos de atención primaria en todo el territorio. Es un gran capital, pero estamos perdiendo eficiencia por la falta de interoperabilidad”, advirtió el Subsecretario. Actualmente, el Ministerio de Salud está trabajando con 4 servicios de salud que tienen una interoperabilidad completa entre el nivel hospitalario y el de atención primaria: Biobío, Talcahuano, Araucanía Norte y Arica; otros 5 están expandiéndose territorialmente y otros 9 están trabajando con el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS) en esa dirección.
“Durante el 2024, generamos 74 millones de datos en salud pública”, comentó Jorge Herrera, Jefe Departamento de Tecnología de la Información y Comunicación del Ministerio de Salud de Chile. El referente explicó que los niveles de laboratorio (LIS) y de imágenes (RIS, PACS) ya están integrados, pero el próximo paso es que puedan interoperar. Además, detalló que llevan 234.000 interconsultas interoperables, 260 establecimientos que están intercambiando información en la primera consulta de especialidad y 13 de 29 servicios de salud están interoperando. Jorge Pacheco Jara, Jefe de Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del MinSal, también destacó que la interoperabilidad es una gran aliada. “Eso va a contribuir sin duda a su uso primario, al uso clínico, pero también a el uso secundario y el análisis posterior”, concluyó.
El CENS es, sin dudas, un actor fundamental en este proceso. La Dra. May Chomali, Directora Ejecutiva de la entidad, explicó que “las organizaciones consideran que interoperar es muy caro, pero muchas veces el costo de la situación actual no lo absorbe el sistema sino el paciente”, y aseguró que la interoperabilidad puede reducir el malgasto y promover el buen uso de los recursos.
Por su parte, Fernando Rojas, Decano de la Facultad de Ingeniería Universidad del Desarrollo, destacó el propósito común de los asistentes y organizadores del HIMSS Chile de este año: avanzar hacia una salud integral, más equitativa y verdaderamente centrada en las personas. “El costo de no interoperar es inmenso: para el sistema, implica sobrecostos, ineficiencia, fragmentación; pero para el paciente, significa diagnósticos tardíos, tratamientos disociados y una experiencia de atención frustrante. No podemos permitir que la tecnología avance sin que se traduzca en un valor real para las personas”.

El costo de la no interoperabilidad para el paciente
Desde su perspectiva local, Alfredo Figueroa Seguel, Director subrogante del Hospital Regional de Arica «Dr. Juan Noé Crevani» tiene una gran experiencia con los planes pilotos de implementación: es el caso de la interoperabilidad de lista de espera, también de la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud (CEBANAST), que entrega mejores precios para hacer el mejor uso posible de los recursos estatales. Además, participaron en el proyecto de interoperabilidad del Índice Maestro de Pacientes para obtener información actualizada. “La interconexión que existe con otros servicios públicos nos hace ser más humanos, ser más cuidadosos. Los costos han sido muy bajos para los beneficios presentes y futuros”, concluyó.
Por su parte, Alexander Recabarren, Subdirector de Gestión Asistencial del Servicio de Salud Metropolitano Central, uno de los servicios metropolitanos que está entrando en esta última fase de interoperabilidad para tiempos de espera en primera consulta de nueva especialidad, insistió en que esta estrategia “permite descubrir o redescubrir aquellos problemas que aún tenemos. Creo que ese es un gran desafío para la red, en el sentido de reconocer que efectivamente la coordinación puede mejorar”.
Uno de los problemas que se visibilizan es la duplicidad de exámenes, doloroso no solo por el costo, sino también por el tiempo perdido para el paciente. “Por todo aquello que no funciona en el sistema, el paciente paga”, ilustró Cecilia Rodríguez Ruiz, Directora Ejecutiva de la Fundación Me Muevo y representante de la perspectiva de los pacientes. Celebró, por ejemplo, la participación en la comisión del Senado de expertos que se formó a propósito de posibles reformas, y el proceso del Manifiesto de Salud.

¿Qué hacemos con los datos?
A la hora de trabajar con los datos, el combustible cada vez más necesario para mejorar la medicina, es necesario considerar muchos factores, que incluyen la gobernanza y la seguridad. Félix Liberona, Subdirector Ejecutivo del CENS, explicó que para generar una gobernanza de datos se deben combinar tres elementos: lo que se quiere hacer, lo que se debe hacer y la forma de conjugar eso en el contexto. “En salud, hay que considerar desde la Constitución hasta reformas legales más nuevas como la ley de interoperabilidad, la ley de ciberseguridad y la nueva Ley de protección de datos personales, que se implementará a fines de 2026”, advirtió. Actualmente, el CENS está trabajando en respuestas concretas a través de una guía de gobernanza de buenas prácticas y desarrollando el pilotaje de las recomendaciones en un contexto territorial para poner a prueba esta propuesta.
“Es un proceso lento, pero hay que mantener el ritmo sin pausa”, sintetizó Sebastián Buzeta, Gerente General de la Red Prestadores RedSalud, en un panel moderado por Loreto Bravo, Directora del Instituto de Data Science de la Universidad del Desarrollo. El ejecutivo opinó que “se necesitan equipos de dedicación exclusiva para estos procesos y un modelo de gestión dentro de la organización para asegurar la colaboración”. En esa línea, Víctor Torres Jeldes, Superintendente de Salud, remarcó la importancia de la generación del dato desde el profesional e hizo hincapié en que la propiedad del dato es un punto a considerar: “cada institución que maneja datos se cree dueña del dato y no es así, por lo menos en el ámbito de la salud. Si entendemos eso, hay que ver cómo se disponibiliza para que el dato sea confiable, accesible y bien utilizado. Así se genera confianza dentro de las instituciones”, concluyó.
La eficiencia se genera no solo a partir de datos clínicos, sino también a partir de la interoperabilidad logística. Rodrigo Castro Apablaza, Jefe del Departamento de TI de la CENABAST, explicó que utilizan 7 datos de farmacia: las entradas consolidadas, las salidas consolidadas y el stock del día, mínimo y máximo por medicamento, la fecha vencimiento, el número lote. Y, en lo posible, la guía de despacho y la factura para supervisar si el proveedor está cumpliendo las entregas. “A nivel nacional, tenemos desde hospitales donde esa información está centralizada en un solo sistema hasta hospitales que lo hacen manual en un Excel. Lo importante es transparentar, porque si transparentamos esto, podemos armar una estrategia para ir cerrando las brechas”, aclaró.

La cara humana de la tecnología
“Más allá de la interoperabilidad y la gobernanza de datos, tenemos que pensar el objetivo de estas estrategias: tener esa información disponible en el ecosistema de salud, donde tenemos generalmente al paciente, al prestador y el financiador en muchísimos casos, todos son beneficiarios de esa tecnología siempre bien aprovechada”, expresó Gabriel Oriolo, Ex-Superintendente de Salud de Argentina. En ese ánimo de recuperar los beneficios que brindan estas soluciones, Juan Pedro Esquerré, Director Comercial de Belltech de Chile, afirmó que “en el corto plazo, veo una medicina cercana, más democratizada, con acceso a mayor gente y de más calidad”.
Con muchos años de experiencia en la vertical de salud, Gustavo Martínez Casanova, Healthcare Specialist for LATAM en Amazon Web Services (AWS), resumió que “la tecnología debe apoyar y sustentar al sistema para tener una salud más predictiva y prescriptiva; así como para tener una visión de la salud poblacional y al mismo tiempo personalizada; y, por último, para tener una salud más participativa”.
Como dijo al inicio del encuentro Fernando Rojas, Decano de la Facultad de Ingeniería Universidad del Desarrollo, ya no hay dudas de que “las nuevas tecnologías están redefiniendo cómo prevenimos, tratamos y abordamos las enfermedades”.
Click aquí para leer la segunda parte de la cobertura: «Salud digital con impronta chilena«
Para ver la grabación completa del evento puedes visitar nuestro canal de YouTube:

