En el Nordeste de Brasil, la vinculación de datos de inmensas cohortes con programas sociales, está demostrando el impacto en la salud de los más vulnerables.
Por Pablo Pereyra Murray
El Sudlow Review encomendado por el Servicio Nacional de la Salud de Gran Bretaña destaca la importancia de promover el flujo y consolidación de los datos de salud poblacionales: “son infraestructura crítica de la nación”, expresó Cathie Sudlow de la Universidad de Edinburgo en Noviembre de 2024.
En América Latina, un ejemplo de esta recomendación es el CIDACS (Centro de Integração de Dados e Conhecimentos para Saúde) de Bahia, en el Nordeste de Brasil.
María Yuri Ichibara, coordinadora del CIDACS, describió en un encuentro de la OPS, la gobernanza y el manejo de datos poblacionales de cohortes epidemiológicas con decenas de millones de individuos seguidos a través de los años.
Mediante algoritmos avanzados de vinculación probabilística y determinística, el equipo de CIDACS pudo integrar bases de datos individuales, de salud, educación e ingresos, con programas sociales. De esta forma, lograron identificar patrones críticos para la salud pública.
Por ejemplo, la cohorte Cem milhões de brasileiras/os, que cubre más de ciento treinta millones de individuos del Catastro Único del Gobierno Federal vinculándolos con programas sociales (Bolsa Família, Minha Casa, Minha Vida e Cisternas) y con datos de los sistemas nacionales de información de salud (nacimientos, decesos, internaciones, estado nutricional y enfermedades de notificación obligatoria), permite identificar patrones de desnutrición, retraso en el crecimiento infantil, incidencia de HIV / sífilis (incluida la congénita) y tasas elevadas de mortalidad infantil, entre otras.
Por su parte, la cohorte Nascimentos Vivos sigue 24,7 millones de nacidos vivos, conectando datos socioeconómicos, demográficos, maternos, de atención prenatal, parto y salud neonatal, buscando relacionar eventos prenatales y de la primera infancia con el desarrollo de trastornos en infantes, niños, adolescentes y madres, dentro del contexto de inequidades sociales.
Estas dos cohortes, permiten estudios longitudinales con alta granularidad poblacional, detectando, incluso, una posible correlación entre sequías y aumento en la tasa de partos prematuros. Además, la vinculación de estas inmensas bases de datos ha permitido medir y poner en evidencia el impacto de programas sociales de gran escala como Bolsa Família y Um Milhão de Cisternas.
CIDACS gestiona los datos portadores de identidad en entornos seguros y controlados, incluyendo accesos claramente restringidos. También utiliza plataformas como Google Cloud para el almacenamiento y procesamiento de datos “deidentificados”.
La entidad brasileña demuestra que los datos de salud son considerados infraestructura crítica para las poblaciones más vulnerables del Brasil. También, que los datos de salud tienen que conectar con datos de determinantes sociales de la salud y, últimamente, con datos ambientales.
CIDACS en conjunto con instituciones del Reino Unido y Ecuador conforman el SIDHE, una unidad global liderada por el National Institute for Health Care Research de Gran Bretaña, enfocada en el estudio del impacto de las políticas públicas sobre los determinantes sociales y ambientales de la salud.
Fuentes:
https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2813%2960715-1/abstract
https://academic.oup.com/ije/article/51/2/e27/6469642

