Durante 23 años, Rayen Salud se ha posicionado en el corazón de la infraestructura de la salud pública chilena, acompañando la transformación del sistema de atención primario desde la ficha de papel hasta los registros clínicos electrónicos que hoy sostienen más de 1.300 centros a lo largo del país. De cara a los próximos años, la organización apunta a consolidar la interoperabilidad nacional, elevar los estándares de seguridad de la información y aplicar inteligencia artificial con ética, sin perder de vista al paciente.
Cuando iniciaba el siglo XXI, los centros de salud chilenos gestionaban la información clínica en carpetas de papel propensas a extravíos y daños, eran difíciles de transportar y, sobre todo, funcionaban de forma aislada en cada recinto asistencial. La Atención Primaria de Salud era justamente donde un registro clínico electrónico bien hecho y adaptado al modelo biopsicosocial podía cambiar vidas, donde la tecnología podría tener un impacto social real.
El Dr. José Fernández, CEO de Rayen Salud, explica el trasfondo de esta apuesta institucional: “La organización nace de una frustración clínica antes que de una idea de negocio. A comienzos de los 2000, la ficha de papel era el centro de toda la atención, la historia del paciente vivía en una carpeta que podía estar traspapelada, en otro box o simplemente perdida, y cada atención empezaba casi de cero. En la atención primaria pública, donde se juega la salud de la mayoría de los chilenos, eso significaba decisiones clínicas tomadas a ciegas y una red entera que no se veía a sí misma».
Hoy, tras liderar más de mil proyectos de implementación exitosos, la tecnología de la compañía es clave en la infraestructura digital del sistema sanitario chileno, permitiendo que postas rurales remotas compartan el mismo estándar de registro clínico que los grandes centros de la capital. «Veinte años después seguimos ahí, con más de 1.300 centros funcionando con nuestro registro y sobre el 76% de la cobertura nacional. El punto de partida sigue siendo el mismo, la información al servicio del acto médico y de la persona, no al revés. Por eso hablamos de apropiación clínica de la tecnología: una herramienta que el equipo de salud no adopta como propia, simplemente no funciona «, añade el Dr. Fernández.
En 2011, además, se desarrolló el Registro Nacional de Inmunizaciones, plataforma de registro de todas las vacunas que forman parte del Programa Nacional de Inmunizaciones. Una infraestructura que, construida para el día a día, demostró su valor cuando el sistema de salud tuvo que operar a escala de emergencia nacional, convirtiéndose en un apoyo fundamental durante la campaña de vacunación contra el Covid-19.
La base que hizo posible la interoperabilidad
Esa base digital fue la condición previa para que la interoperabilidad fuera posible, sentando las bases para la actual Ley. Se estima que cerca del 30% del gasto en salud se genera por la repetición innecesaria de exámenes y consultas, mientras que un 20% de los errores médicos se origina por la falta de información oportuna sobre el historial del paciente. Sin registros electrónicos reales, poblados y en funcionamiento, ninguna ley tiene sobre qué operar.
Como socios fundadores del Capítulo chileno de HL7, es decir, el estándar internacional para el intercambio de información en salud, la empresa ya cuenta con 19 servicios de salud implementados con el proyecto Tiempos de Espera Interoperable, gestionando las interconsultas generadas en la Atención Primaria de Salud, derivadas a los hospitales.
«No se puede interoperar lo que no existe en formato digital. La condición previa de cualquier ley de interoperabilidad es que haya registros clínicos electrónicos reales, poblados y en funcionamiento, y al informatizar más de 1.300 centros de atención primaria construimos esa base. Hoy tenemos 19 servicios de salud con interoperabilidad activa en producción y otros 10 en proceso, intercambiando información clínica entre prestadores en condiciones reales», explica el Dr. Fernández.
El equipo detrás de Rayen Salud
La clave de estas implementaciones ha sido el desarrollo de un perfil híbrido: profesionales capaces de entender lo que ocurre en un box de atención y traducirlo en soluciones tecnológicas que realmente funcionen. Sin embargo, el reclutamiento de este talento técnico especializado en salud sigue siendo un desafío en el mercado chileno.
Así lo ve la gerente de Asuntos Corporativos y Capital Humano, Carolina Zerega: «El equipo de Rayen Salud se construye desde un cruce muy valioso, personas que entienden de salud y de tecnología al mismo tiempo. Más que buscar a alguien que sepa programar o gestionar un proyecto, buscamos a quien comprenda que detrás de cada registro hay un paciente, un acto clínico y una persona».
Zerega destaca además que la ventaja competitiva de la empresa frente a grandes multinacionales radica en ofrecer un propósito de alto impacto social. “Avanzamos decidida y anticipadamente en beneficios para los colaboradores, principalmente con la flexibilidad en la modalidad de trabajo, como tiempo libre para equilibrar la vida personal y el trabajo, así como también ampliar los derechos sociales que no son suficientes”, agrega.
Paralelamente, la compañía avanza de manera decidida en materia de equidad de género, alcanzando actualmente un 37% de representatividad femenina, una cifra notable dentro de un sector históricamente masculinizado.
Rayen Salud se proyecta
Para dar sostenibilidad a esta gran red sanitaria, Rayen Salud ha consolidado un proceso de modernización integral a través de certificaciones internacionales de calidad y resguardo de la información. Daniela Figueroa, subgerente de planificación y gestión, detalla los avances de la compañía en la estandarización de sus procesos:
«A lo largo de estos 23 años, hemos asumido el compromiso de evolucionar permanentemente para responder a las crecientes necesidades del sector TI en salud. En ese contexto, la implementación de un Sistema de Gestión Integrado representa un paso natural en nuestro proceso de madurez organizacional, ya que nos permite gestionar de manera coordinada la calidad de nuestros servicios, la seguridad de la información y la mejora continua de nuestros procesos».
Pero Rayen Salud no se queda ahí. Reconocida por dos años consecutivos por la prestigiosa revista CIO Review entre las 20 empresas tecnológicas más prometedoras de Latinoamérica, Rayen Salud proyecta la próxima década bajo dos grandes directrices, la expansión de sus soluciones en la región como un modelo de transformación pública y el salto hacia la Inteligencia Artificial ética, aplicada con criterio clínico.
«A 2035 me imagino un Chile donde la interoperabilidad ya no sea noticia ni ley pendiente, sino la forma normal en que funciona la salud: que cualquier persona se atienda donde se atienda y su historia clínica esté disponible para quien la cuida, con su debido resguardo. El legado que queremos dejar como equipo no es solo haber conectado los sistemas, sino haber demostrado que se puede incorporar inteligencia artificial a la salud pública latinoamericana sin perder de vista al paciente, sin profundizar inequidades y sin entregar la decisión a una caja negra», concluye el CEO de Rayen Salud, Dr. José Fernández.


