El Gobierno peruano dispuso una reorganización de 90 días del Ministerio de Salud (MINSA) para revisar su estructura, funciones y capacidad de gestión. El proceso contempla un diagnóstico institucional y una propuesta de nueva estructura orgánica. Foto: Minsa
El Gobierno de Perú declaró en reorganización al Ministerio de Salud (MINSA) mediante el Decreto Supremo N.º 014-2026-SA, con el objetivo de evaluar su situación administrativa, organizacional y de gestión y proponer las medidas de reforma necesarias para fortalecer su capacidad institucional.
La medida tendrá una duración de 90 días calendario y surge, según señala el decreto, de los resultados del proceso de transferencia de gestión y de las primeras acciones adoptadas por la nueva conducción del sector. En ese proceso se identificaron limitaciones, brechas y deficiencias que afectan la articulación entre las distintas unidades del Ministerio, sus programas y sus organismos públicos adscritos.
Entre los problemas que el Gobierno busca revisar se encuentran posibles duplicidades, superposiciones, vacíos y fragmentación de funciones, además de los mecanismos de coordinación y la capacidad de respuesta del Ministerio frente a las necesidades del sector.
El decreto establece dos hitos principales. Dentro de los primeros 60 días, la Oficina de Organización y Modernización de la Oficina General de Planeamiento, Presupuesto y Modernización deberá presentar al Despacho Ministerial un diagnóstico de la situación administrativa, organizacional y de gestión.
A los 90 días, deberá presentar las medidas de reforma que correspondan y una propuesta de nueva estructura orgánica. Las recomendaciones deberán ser previamente consensuadas con los órganos de Alta Dirección.
Una oportunidad para acelerar la Transformación Digital
Uno de los objetivos centrales que menciona la norma es fortalecer la rectoría del Ministerio de Salud, mejorar la coordinación entre los diferentes actores y orientar los recursos y capacidades institucionales hacia los objetivos de la Política Nacional Multisectorial de Salud al 2030 “Perú, País Saludable”.
Esto plantea el desafío de construir una institución con mayor capacidad para gestionar información, anticipar necesidades y utilizar los datos como herramienta para la toma de decisiones. Y si bien el decreto no establece una reforma específica de la arquitectura digital del sector, la reorganización podría convertirse también en una oportunidad para revisar cómo se articulan las capacidades digitales del sector: gobernanza de datos, interoperabilidad, sistemas de información, inteligencia sanitaria y uso de tecnologías emergentes.
El proceso de diagnóstico y las medidas que se definan durante estos 90 días permitirán determinar si estos componentes formarán parte de la nueva estructura.
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